
La Comisión Europea ha reconocido su preocupación por el contenido de los nuevos libros escolares de Siria, que glorifican la yihad, presentan el martirio religioso como un ideal y difunden estereotipos antisemitas, según un informe publicado por el Instituto para el Seguimiento de la Paz y la Tolerancia Cultural en la Educación (IMPACT-se).
La investigación, difundida el pasado 19 de octubre, analizó 130 libros de texto utilizados por alumnos de entre primero de Primaria y el último curso de Secundaria bajo el Gobierno del presidente sirio Ahmed al-Sharaa, que llegó al poder tras la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024.
Según recoge Brussels Signal, un portavoz comunitario ha asegurado que Bruselas mantendrá sus contactos con las autoridades sirias y trasladará sus preocupaciones cuando lo considere necesario. Sin embargo, la Comisión no ha aclarado si estos hallazgos tendrán consecuencias sobre la ayuda económica europea.
El informe identifica un cambio ideológico significativo en el sistema educativo sirio, que habría pasado del nacionalismo panárabe promovido durante la dictadura de Assad a una interpretación marcadamente islamista de la historia y la sociedad. Uno de los manuales de Educación Islámica de cuarto curso enseña que los creyentes se acercan a Dios mediante las buenas acciones, entre las que destaca la yihad y la resistencia. En otro libro, destinado a estudiantes de octavo curso, se ensalza el sacrificio de quienes entregan su vida en nombre de Alá.
La investigación también denuncia contenidos abiertamente antisemitas. Un manual de sexto curso atribuye a los judíos características como la traición y la deslealtad, mientras que otros materiales presentan a Israel como una entidad enemiga. El estudio sostiene además que determinados ataques contra civiles israelíes aparecen descritos favorablemente como actos de resistencia y martirio.
Los cambios afectan también al tratamiento de las minorías étnicas y religiosas. Según IMPACT-se, los nuevos libros reducen las referencias a kurdos, drusos y turcomanos, al tiempo que eliminan contenidos sobre la historia de la comunidad judía siria.
Los manuales refuerzan una visión tradicional islámica de la mujer, vinculada al uso del velo, las responsabilidades familiares y el liderazgo masculino. También se han modificado o eliminado explicaciones científicas sobre la evolución y el origen del universo, sustituyendo algunas de ellas por referencias a la voluntad divina.
La controversia aparece mientras la Unión Europea profundiza sus relaciones con el Gobierno de Al-Sharaa. En enero, Ursula von der Leyen anunció un paquete de 620 millones de euros para 2026 y 2027, destinado a asistencia humanitaria, recuperación económica y cooperación bilateral con Siria.
La Comisión Europea sostiene que la educación debe fomentar la tolerancia, la convivencia y el respeto a todas las comunidades, pero no ha anunciado medidas concretas contra las autoridades sirias por los contenidos denunciados.
Por su parte, Marcus Sheff, director ejecutivo de IMPACT-se, ha advertido de que la nueva orientación educativa supone el paso de un marco ideológico perjudicial a otro que también amenaza la tolerancia y la convivencia pacífica.