
El alcalde de la ciudad de Bruselas ha prohibido una protesta sobre la «remigración» que estaba prevista en la plaza de Luxemburgo, frente al Parlamento Europeo, alegando riesgos para el orden público después de que grupos de izquierda anunciaran contramanifestaciones.
La decisión ha provocado acusaciones de censura política contra el Gobierno municipal, de izquierdas, al considerar los organizadores que las autoridades han preferido cancelar el acto antes que garantizar el ejercicio de la libertad de reunión.
La protesta había sido organizada por la iniciativa Save Europe y pretendía reunir a políticos, activistas y comentaristas partidarios de políticas migratorias más estrictas, incluidas la devolución de inmigrantes ilegales, solicitantes de asilo rechazados y otros extranjeros en situación ilegal a sus países de origen.
Entre los ponentes anunciados figuraban el activista austriaco Martin Sellner y la comentarista neerlandesa Eva Vlaardingerbroek.
Según los organizadores, la ciudad de Bruselas comunicó al espacio donde iba a celebrarse el acto que la convocatoria no podía seguir adelante porque las autoridades habían concluido que existía un riesgo grave de alteraciones del orden público.
Los responsables locales habrían apuntado a los llamamientos de grupos autodenominados antifascistas y a posibles problemas de seguridad. Save Europe ha anunciado que estudia acciones legales y que está dispuesta a combatir la decisión del alcalde de Bruselas ante los tribunales.
Los promotores sostienen que las autoridades tenían la obligación de proteger el acto y garantizar su celebración, no de prohibirlo por la amenaza de contramanifestaciones.
Martin Sellner condenó la decisión en X y denunció que Bruselas había prohibido el acto de Save Europe cediendo ante la presión de sus adversarios políticos.
«Completamente demencial. En esa misma plaza hay constantemente manifestaciones de la izquierda radical. Sólo se prohíbe a los patriotas. Pero nuestros abogados están en ello. Lucharemos hasta el final en un procedimiento urgente», afirmó.
Eva Vlaardingerbroek también acusó a las autoridades municipales de silenciar opiniones políticas disidentes y describió la medida como un ataque a la libertad de expresión. Ambos tienen previsto intervenir además en otro acto organizado por el grupo ESN en el Parlamento Europeo, a las 18.00 horas, centrado en la llamada guerra judicial contra voces disidentes.
La comentarista neerlandesa aseguró a Brussels Signal que ella y Sellner estarán en Bruselas en cualquier caso y que harán algo durante la jornada, dado que «cientos de patriotas» habían prometido acudir a la ciudad para apoyar el acto de Save Europe.
La conferencia se enmarca en la campaña de Save Europe para impulsar una iniciativa ciudadana europea que pida a la Comisión Europea estudiar nuevas medidas migratorias.
El proyecto reclama controles más estrictos en las fronteras exteriores, deportaciones más rápidas de inmigrantes ilegales y solicitantes de asilo rechazados, el fin de los factores de atracción de la inmigración irregular y un marco europeo para la llamada remigración voluntaria.
Según los organizadores, la iniciativa ya ha reunido más de 500.000 firmas, la mitad del millón necesario para que la Comisión Europea deba examinar formalmente la propuesta, aunque Bruselas no estaría obligada a convertirla en legislación.
En su página web, la plataforma exige a la élite política que detenga lo que denomina «migración de reemplazo», asegure las fronteras y proteja la identidad de las naciones europeas.