«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Países Bajos no intervendrá

El Gobierno neerlandés se desentiende de la censura británica a la analista soberanista Eva Vlaar y rechaza pedir explicaciones a Londres

Eva Vlaar. Redes Sociales.

El Gobierno de Países Bajos ha confirmado que no investigará ni pedirá explicaciones a Reino Unido tras la retirada del permiso de entrada a la analista sobernista Eva Vlaar, a quien Londres revocó su autorización electrónica de viaje (ETA), impidiéndole entrar en territorio británico sin visado.

La postura del Ejecutivo quedó reflejada en respuestas parlamentarias oficiales remitidas el pasado 30 de enero por el Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigidas al diputado Lidewij de Vos, del partido soberanista Forum for Democracy (FvD), quien había exigido explicaciones por la decisión británica.

Preguntado expresamente sobre si el Gobierno neerlandés había solicitado aclaraciones a Londres o a la embajada británica, el Ministerio respondió con un rotundo «no». Y ante la posibilidad de hacerlo ahora, el Ejecutivo fue aún más explícito: Países Bajos no intervendrá.

«El Gobierno neerlandés no es parte en este asunto y no se dirige al Reino Unido por casos individuales», señaló el ministerio, añadiendo que no le corresponde valorar ni interferir en cómo se aplican las normas migratorias británicas.

La respuesta supone la primera reacción oficial de La Haya a un caso que ha generado repercusión internacional, después de que el Reino Unido comunicara a Eva Vlaar que su presencia en el país «no es conducente al bien público», una fórmula habitual en vetos administrativos sin derecho a recurso.

La propia comentarista denunció públicamente el caso tras recibir el aviso, subrayando que el veto llegó apenas días después de criticar en redes sociales al primer ministro británico, Keir Starmer. «Sin motivos, sin recurso, sin garantías. Solo un correo diciendo que el Gobierno británico me considera indeseable», escribió.

Vlaardingerbroek también cargó contra su propio Ejecutivo por no defender a una ciudadana neerlandesa: «Mientras Orbán, Salvini e incluso el Departamento de Estado de EEUU se pronunciaron, mi Gobierno dice que no ve ningún problema y no va a hacer nada».

El Gobierno británico no ha comentado el caso concreto, aunque ha recordado que la retirada de una ETA no equivale formalmente a una prohibición permanente, sino a la obligación de solicitar un visado. En la práctica, sin embargo, rompe el régimen de libre circulación entre Países Bajos y el Reino Unido.

En sus respuestas parlamentarias, el Ejecutivo neerlandés también sostuvo que no puede probarse que el veto esté motivado por las opiniones políticas de Vlaardingerbroek y rechazó modificar las recomendaciones de viaje al Reino Unido.

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