
Un inmigrante tunecino de 33 años fue condenado a 10 años de prisión por violar a dos jóvenes italianas tras hacerse pasar por tatuador y llevarlas a una granja aislada cerca de Milán. La Justicia italiana también le ordenó pagar una indemnización provisional de 25.000 euros a cada víctima, tal y como ha detallado RMX News.
Según el reporte de dicho medio, las víctimas tenían 17 y 18 años y se habían conocido en un centro residencial para chicas con problemas. La menor quería tatuarse el nombre de su amiga como símbolo de su vínculo, y ambas aceptaron encontrarse con el hombre después de que este les asegurara que podía hacer el trabajo.
En lugar de llevarlas a un estudio, el agresor las condujo a una granja apartada, donde las atacó sexualmente y amenazó a una de ellas con un cuchillo en el cuello durante la agresión. Posteriormente, el hombre fue arrestado en España y permanece detenido en la prisión de San Vittore, en Milán.
La fiscalía había pedido una pena de 14 años, pero el tribunal optó por una condena menor en una audiencia preliminar celebrada mediante un procedimiento acelerado. Tras conocerse el fallo, el acusado protestó a gritos dentro y fuera de la sala.