Un tribunal británico ha condenado a 16 años de prisión a Waleed Saeed, un inmigrante somalí con nacionalidad británica, que creó más de un centenar de perfiles falsos en redes sociales para chantajear, extorsionar y agredir sexualmente a jóvenes musulmanes en Reino Unido, algunos de ellos menores de edad.
Según publica BBC, la sentencia ha sido dictada por el Tribunal de la Corona de Snaresbrook, en Londres y pone fin a uno de los mayores casos de explotación sexual online investigados por la Policía Metropolitana, cuyos responsables sospechan que podría haber todavía alrededor de un centenar de víctimas sin identificar.
Durante el juicio quedó acreditado que Saeed, británico de ascendencia somalí, utilizó una compleja red de perfiles falsos en Snapchat, Instagram y Grindr para contactar con hombres musulmanes y adolescentes de hasta 15 años. Muchos de ellos ocultaban su orientación sexual por temor al rechazo de sus familias o comunidades.
Según la investigación, el condenado lograba ganarse la confianza de las víctimas haciéndose pasar por distintas personas, entre ellas mujeres transgénero. Una vez obtenía fotografías y vídeos íntimos, iniciaba una campaña de chantaje sexual, amenazando con revelar el contenido a familiares y conocidos si no recibía dinero.
En aquellos casos en los que las víctimas no podían afrontar los pagos exigidos, Saeed presuntamente las obligaba a reunirse con él para someterlas a abusos sexuales e incluso violaciones, según concluyó el jurado.
El acusado fue declarado culpable de 17 delitos, entre ellos violación, intento de violación, extorsión, chantaje y creación de imágenes indecentes de menores. En marzo ya había admitido nueve cargos relacionados con cuatro víctimas, mientras que posteriormente fue condenado por otros ocho delitos tras la celebración del juicio.
La investigación arrancó en agosto de 2024 después de que un joven de 18 años denunciara haber sido violado en un parque de Londres. La víctima explicó a los agentes que había intercambiado imágenes de carácter sexual con quien creía que era una mujer transgénero, aunque en realidad se trataba de Saeed.
Posteriormente comenzó a recibir mensajes amenazantes desde otra cuenta controlada por el acusado. En uno de ellos podía leerse: «Tengo todas tus fotos y chats desnudo. Puedo exponerte en cualquier momento a todos tus conocidos, o puedes hablar conmigo y tal vez lo borre y no te exponga».
Al no poder pagar las cantidades exigidas, el joven fue obligado a acudir a varias citas nocturnas en un parque londinense. Allí, según la acusación, fue agredido sexualmente y violado mientras su atacante mantenía el rostro cubierto para ocultar su identidad.
Las pruebas forenses obtenidas del teléfono móvil de la víctima permitieron identificar a Saeed. Durante el registro posterior, la policía confiscó dos terminales en los que halló numerosas imágenes íntimas de otras víctimas, algunas de las cuales podrían corresponder a menores.
Durante la lectura de la sentencia, el juez HHJ Greene aseguró que el acusado era un experto en «engaños amorosos y explotación sexual». Dirigiéndose directamente a Saeed, afirmó: «Te aprovechaste de que las cuestiones culturales hacían a tus víctimas particularmente vulnerables a la amenaza de ser descubiertas».
Una de las víctimas relató ante el tribunal las secuelas psicológicas sufridas. «No vuelvo mucho a casa porque tengo miedo constante de que se enteren», señaló. «Se avergonzarían mucho de mí y no querrían volver a hablarme». La Policía Metropolitana de Londres mantiene abierta la investigación.