«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Fiscalía había solicitado una pena de 12 años de prisión

Condenan en Francia a 10 años de cárcel a un inmigrante ilegal argelino por violar y agredir sexualmente a cuatro menores

Policía de Francia. Europa Press

Un tribunal criminal de Saboya, en Francia, ha condenado a 10 años de prisión a un ciudadano argelino de 36 años por la violación agravada y las agresiones sexuales cometidas contra cuatro menores, entre ellas su hijastra, que tenía siete años cuando fue víctima de los abusos.

El hombre, que trabajaba como agente de seguridad, fue declarado culpable tras un juicio de tres días de todos los hechos que se le imputaban: violación agravada de una menor, agresiones sexuales contra menores y corrupción de menores. Los delitos más graves tuvieron lugar en noviembre de 2020 en Saint-Pierre-d’Albigny, en la vivienda que el condenado compartía entonces con su esposa.

Entre los hechos considerados probados por el tribunal figura la agresión sexual de su hijastra cuando tenía siete años, así como obligar a otra adolescente a practicarle una felación. También fue condenado por agredir sexualmente a una tercera menor y por enviar una fotografía de sus genitales y un vídeo a una amiga de una de las víctimas. En total, cuatro chicas menores de edad figuraron como acusación particular en el procedimiento.

Diez años de prisión y expulsión definitiva de Francia

La Fiscalía había solicitado una pena de 12 años de prisión, pero finalmente el tribunal fijó la condena en diez. Además de la pena de cárcel, la Justicia francesa impuso al condenado una prohibición definitiva de permanecer en territorio francés una vez haya cumplido su condena y ordenó su inscripción en el registro nacional de delincuentes sexuales.

El hombre, de nacionalidad argelina, se encontraba en situación ilegal en Francia desde que se divorció de la madre de una de las víctimas, según informó el diario regional Le Dauphiné Libéré.

Durante todo el proceso judicial mantuvo su inocencia. «Soy inocente. Todo esto no son más que mentiras», sostuvo durante la primera jornada del juicio. Al día siguiente volvió a negar los hechos ante una de las acusaciones particulares y aseguró que no era «el tipo de persona que toca a menores».

Los peritos no detectaron ningún trastorno mental

Los psicólogos y psiquiatras designados por el tribunal que examinaron al acusado concluyeron que no presentaba ningún trastorno psicológico que explicara los hechos y lo describieron como una persona con una personalidad ordinaria. El fiscal Christophe Dubois destacó durante su alegato final la actitud del acusado, que mantuvo la negativa durante los tres días de juicio.

«Este proceso nos deja un sabor amargo con un acusado que no ha dejado de negar los hechos», señaló el representante del Ministerio Público, que defendió la credibilidad de las cuatro menores. El tribunal terminó compartiendo esa valoración y declaró al acusado culpable de todos los cargos durante la noche del 16 de septiembre.

La sentencia implica que, una vez cumplidos los diez años de prisión, el condenado no podrá regresar legalmente a Francia, al haberse decretado contra él una prohibición permanente de entrada y permanencia en el país.

+ en
Fondo newsletter