
La detención de un individuo de origen sudanés tras protagonizar un intento de decapitación en Kinnaird Avenue, en Belfast (Irlanda del Norte), ha desatado una ola de indignación a la que se ha plegado el excampeón de la UFC Conor McGregor, quien ha exigido la implementación de una política que detenga la masiva llegada de inmigrantes al país.
«Cerrad las fronteras. Entrad militarmente a los IPAS (centros de protección y acomodo internacional del Gobierno irlandés) y retirad a todos los inmigrantes ilegales de esta isla», ha escrito el luchador y precandidato presidencial en su cuenta personal en la red social X.
McGregor ha dicho además que está «rotundamente» en desacuerdo con «invitar y financiar a personas mentalmente perturbadas del tercer mundo» a Irlanda.
«Sacádlos de aquí. Detened su llegada. Nosotros decimos no a esto.», ha remarcado el líder soberanista irlandés.
Este martes se convocó a una masiva jornada de protestas nocturnas en 70 ciudades de Reino Unido luego del atentado de Belfast. El hecho se produce, además, luego del escándalo generado por el asesinato del joven británico de 18 años Henry Nowak, quien murió esposado mientras se desangraba bajo custodia policial en diciembre del año pasado.