La Comisión Europea ha anunciado una aportación de 10 millones de euros de fondos comunitarios para una nueva iniciativa destinada a fomentar el empleo femenino en Oriente Próximo y el norte de África.
El programa movilizará en total 25 millones de euros, de los que Bruselas aportará diez millones, y tendrá como objetivo contribuir a la creación de 500.000 nuevos puestos de trabajo para mujeres y elevar en un 5% su tasa de empleo de aquí a 2030.
La iniciativa, denominada Surging Women’s Employment, forma parte del denominado Pacto por el Mediterráneo impulsado por la Unión Europea y será desarrollada en colaboración con ONU Mujeres y otros socios internacionales.
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, presentó el proyecto durante un acto celebrado en Nueva York coincidiendo con la Asamblea General de Naciones Unidas.
«Esta iniciativa tiene por objeto ayudar a crear 500.000 puestos de trabajo para las mujeres y aumentar el empleo femenino en un 5% de aquí a 2030, invirtiendo en capacidades, emprendimiento y oportunidades», explicó Šuica.
Los fondos estarán destinados, entre otros ámbitos, a programas de formación, apoyo al emprendimiento y medidas destinadas a facilitar la incorporación de mujeres al mercado laboral.
Bruselas también pretende promover reformas económicas y laborales que favorezcan su contratación e involucrar a empresas privadas en el aumento del empleo femenino.
El programa centrará parte de sus recursos en sectores que la Comisión considera con un importante potencial para generar puestos de trabajo, como los cuidados, la denominada transición verde, la ciencia y la tecnología.
La Comisión justifica esta iniciativa por la reducida participación femenina en el mercado laboral de Oriente Próximo y el norte de África. Según los datos difundidos por Bruselas, la tasa se ha mantenido alrededor del 20% durante más de dos décadas.
El Ejecutivo comunitario sostiene además que reducir la brecha laboral entre hombres y mujeres podría incrementar hasta un 60% el PIB de la región, además de favorecer, según sus cálculos, la productividad y la innovación.
La iniciativa se integra en una estrategia más amplia de cooperación de la Unión Europea con los países del Mediterráneo. La igualdad entre hombres y mujeres y la participación económica femenina figuran entre las prioridades transversales del Pacto por el Mediterráneo, presentado por Bruselas como uno de los marcos de su política exterior hacia Oriente Próximo y el norte de África.