Miles de australianos han participado en manifestaciones contra la inmigración masiva en todo el país en una convocatoria denominada Marcha por Australia que ha reunido a multitudes en grandes urbes como Sídney, Melbourne y Adelaida. En algunos puntos se registraron choques con grupos de extrema izquierda, aunque la policía desplegó un gran número de agentes para evitar que los incidentes fueran a más. En Sídney, la cadena pública ABC estimó una asistencia cercana a las 8.000 personas, mientras que en Adelaida se calculó la presencia de unas 15.000 personas entre manifestantes y contramanifestantes, con un balance general de calma.
Las autoridades habían advertido ya a principios de semana que no tolerarían «expresiones de odio». El ministro del Interior, Tony Burke, afirmó que quienes buscan sembrar división «no tienen cabida en nuestro país» y subrayó que la verdadera identidad australiana es incompatible con esas marchas. Por su parte, la ministra de Asuntos Multiculturales, Anne Aly, insistió en que la nación respaldará a todas sus comunidades, «sin importar su origen», frente a quienes intenten intimidarlas.
En Melbourne, el ambiente fue más tenso: los participantes de la marcha se cruzaron con una protesta pro-palestina. Entre los oradores apareció Thomas Sewell, un patriota que tomó la palabra frente al Parlamento estatal. También se vio a manifestantes portando pancartas en apoyo a Dezi Freeman.
El movimiento contó con la presencia de políticos de la oposición, como Pauline Hanson, senadora del partido One Nation, y Bob Katter, diputado federal. Varios de los organizadores proceden de la derecha soberanista y de colectivos contrarios a las restricciones sanitarias durante la pandemia.
Los organizadores de la Marcha por Australia justifican sus protestas en un comunicado donde denuncian que la migración masiva «ha roto la cohesión de las comunidades». Además, aseguran estar preocupados por la presión sobre la vivienda, el transporte, los salarios, la atención hospitalaria, la criminalidad y el deterioro medioambiental.