
Un inmigrante argelino de 25 años ha sido condenado en Francia a tres años y medio de prisión por una agresión sexual cometida contra una menor en la estación de tren de Maule, en el departamento de Yvelines.
El suceso se produjo el pasado 2 de noviembre, cuando la joven, de 17 años, esperaba el tren para regresar a su domicilio. Según la investigación, el hombre —que debía haber vuelto ese mismo día a un centro de reclusión semiabierto en Villejuif— se acercó a ella con la excusa de pedir ayuda para comprar un billete de transporte. Minutos después, adoptó una actitud violenta y la abordó físicamente. La víctima logró alejarse y pedir auxilio, lo que permitió su posterior identificación y detención.
Durante el juicio, celebrado en el Tribunal Penal de Versalles, el acusado negó los hechos y aseguró que conocía previamente a la joven, alegando que el encuentro fue consentido. La víctima, sin embargo, negó rotundamente esa versión y declaró que nunca había visto antes al agresor. El fiscal calificó las explicaciones del acusado de incoherentes e «inverosímiles», destacando que las pruebas y testimonios respaldaban por completo la versión de la joven.
El condenado, que llegó a Francia en 2018, cuenta con varios antecedentes penales, entre ellos uno por exhibicionismo ante un menor. Además, según el tribunal, incumplió las normas de su régimen de semilibertad al no regresar al centro penitenciario el día de los hechos.
La sentencia impone una pena de tres años de prisión por la agresión sexual y seis meses adicionales por vulnerar las condiciones de su detención. Una vez cumpla la condena, el tribunal ha ordenado su expulsión definitiva del territorio francés.