Envió un mensaje a la víctima disculpándose por lo ocurrido
Detenido un inmigrante indio que trabajaba como repartidor de Uber Eats por violar a una clienta en su casa en Boston
Detenido un inmigrante indio que trabajaba como repartidor de Uber Eats por violar a una clienta en su casa en Boston
Jitendrakumar Prajapati. Redes sociales
Por Unai Cano
31 de marzo de 2026

Un inmigrante indio ha sido detenido por agredir sexualmente a una mujer a la que previamente había entregado un pedido de comida a domicilio en la localidad de Boston, en el condado británico de Lincolnshire, en un caso que ha terminado con una condena de prisión.

Los hechos ocurrieron el 14 de enero, cuando el repartidor, identificado como Jitendrakumar Prajapati, de 47 años, acudió al domicilio de la víctima para entregar un pedido de Uber Eats. Tras la entrega, inició una conversación con la mujer, a la que dijo que acababa de llegar a la zona y que necesitaba ayuda con cuestiones relacionadas con su situación personal, como la obtención de un visado o la búsqueda de empleo.

Aprovechando ese acercamiento, logró que la joven le facilitara su número de teléfono y sus redes sociales. Horas más tarde, regresó al domicilio, donde mantuvieron una breve conversación antes de que el hombre cometiera la agresión sexual.

Después de abandonar la vivienda, el agresor envió un mensaje a la víctima disculpándose por lo ocurrido. Posteriormente modificó su perfil en aplicaciones de mensajería y activó funciones destinadas a borrar conversaciones, en un intento de dificultar el seguimiento de las comunicaciones. Aun así, continuó intercambiando mensajes con la mujer, en los que insistía en pedir perdón y le rogaba que no denunciara lo sucedido.

La víctima alertó a la policía de forma inmediata, lo que permitió que los agentes localizaran y detuvieran al sospechoso esa misma noche, pocas horas después de los hechos. Fue arrestado inicialmente por violación y por un supuesto delito de estrangulamiento no mortal, aunque este último cargo no prosperó en el proceso judicial.

El caso fue juzgado en el Tribunal de la Corona de Lincoln, donde el acusado se declaró culpable de violación, lo que supuso una reducción de la pena. Finalmente, fue condenado a una pena de cinco años de prisión, rebajada a tres años y ocho meses, además de otros 18 meses por un delito de agresión sexual. Ambas condenas se cumplirán de forma simultánea, y se ha dictado también una orden de deportación.

Desde la Policía de Lincolnshire destacaron la rapidez de la investigación y, especialmente, la actuación de la víctima. La detective encargada del caso, Jessica McKiernan, subrayó que la denuncia inmediata fue clave para poder actuar con rapidez y asegurar la detención del agresor en cuestión de horas.

Las autoridades recordaron además que su función se centra en la investigación de los delitos, la recopilación de pruebas y la puesta a disposición judicial de los sospechosos, siendo los tribunales los responsables de determinar las penas correspondientes.

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