Un inmigrante marroquí de 29 años ha sido detenido y puesto en libertad tras protagonizar un grave incidente con arma blanca en pleno mercado navideño de la ciudad alemana de Weimar, una decisión policial que ha generado polémica por haberse adoptado pocas horas después de los hechos.
El suceso tuvo lugar la noche del sábado en la pista de hielo instalada frente al Teatro Nacional Alemán, un espacio lleno de familias y niños durante el primer gran fin de semana de celebraciones. Según el relato oficial, el individuo estaba molestando a varios asistentes cuando un testigo intentó interceder. En ese momento, el hombre reaccionó con extrema agresividad y sacó un cuchillo con el que amenazó directamente.
La tensión obligó a intervenir a varios transeúntes, que lograron apartarlo de la zona de patinaje y lo empujaron hacia un bar cercano en la calle Heinrich-Heine. Cuando las patrullas llegaron al lugar, la escena seguía siendo confusa y peligrosa. Los agentes utilizaron gas pimienta para reducirlo después de que opusiera resistencia, durante la intervención otras tres personas resultaron heridas leves por el spray.
El sospechoso fue finalmente inmovilizado y trasladado bajo custodia policial. Sin embargo, pocas horas después fue liberado. El jefe de la policía de Weimar, Christian Hackbart, explicó que los delitos que se le imputan —amenazas, intento de agresión y vulneración de la prohibición de portar cuchillos en el recinto— no alcanzan el nivel necesario para justificar la prisión preventiva.
Hackbart también confirmó que el individuo es conocido por comportamientos violentos anteriores y que, en el momento del arresto, se encontraba en estado de embriaguez. Por ese motivo, todavía no ha sido interrogado formalmente sobre lo ocurrido.
Mientras tanto, otro episodio de gran inquietud sacudió ese mismo fin de semana a otro mercado navideño alemán. En la localidad bávara de Schorndorf, varias casetas de madera fueron incendiadas de forma intencionada horas antes de la inauguración oficial del evento. Las llamas se detectaron alrededor de las cuatro de la madrugada del domingo gracias a un conductor que dio la voz de alarma.
Los bomberos lograron evitar que el fuego se extendiera por todo el recinto, aunque una de las estructuras municipales quedó seriamente dañada. Según las primeras investigaciones, el ataque habría sido perpetrado con un acelerante, posiblemente queroseno, y las cámaras de seguridad habrían grabado a los autores. El alcalde, Max Schmaderer, calificó el suceso como “un ataque cobarde” contra voluntarios y asociaciones locales.
Estos nuevos incidentes se producen en un contexto de máxima tensión para los mercados navideños en Alemania, que en los últimos años han tenido que extremar las medidas de seguridad tras varios atentados de gran impacto. Muchas ciudades han instalado barreras antivehículos, bolardos reforzados y controles de acceso para evitar ataques.
El aumento de los costes ligados a la protección está llevando incluso a la cancelación de algunas celebraciones, ya que los organizadores reconocen que en determinados municipios resulta económicamente imposible garantizar la seguridad sin recurrir a fuertes gastos extraordinarios.