
Dos empleados de un establecimiento de comida para llevar de origen indio en Cardiff han sido condenados a penas extendidas de 16 años de cárcel por explotar sexualmente a dos adolescentes vulnerables que se encontraban bajo tutela del sistema de protección de menores.
Wasee Shikel, de 51 años, y Azad Ahmed, de 50 años, ambos residentes en la zona de Grangetown, fueron declarados culpables en el Tribunal de la Corona de Newport tras el juicio. Los hechos ocurrieron en 2021.
Según relató el fiscal Rossano Scamardella KC, los dos hombres se desplazaron desde Cardiff hasta el condado de Neath Port Talbot, donde contactaron con las dos chicas. Las víctimas fueron seleccionadas precisamente por su edad y vulnerabilidad, ya que ambas se encontraban en régimen de acogida.
Los acusados les suministraron alcohol y drogas hasta intoxicarlas y las trasladaron a un lugar aislado. En la primera ocasión, Ahmed se sentó en la parte trasera del vehículo y obligó a una de las víctimas a realizarle una felación bajo presión, según describió la juez Lucy Crowthe.
Dos semanas después volvieron a recoger a las mismas chicas en circunstancias muy similares. Ahmed volvió a violar oralmente a la misma víctima y cometió además una agresión sexual por penetración. Shikel conducía el vehículo en ambas ocasiones. Una de las chicas llegó a vomitar por la cantidad de cannabis consumida.
Antes de dejarlas de nuevo en el centro de acogida, Ahmed entregó 10 libras a la víctima y ambos hombres les dieron cannabis, alcohol y cigarrillos, aparentemente para intentar silenciarlas.
En una declaración leída ante el tribunal, la víctima principal describió lo sucedido como un «infierno». «Mi cuerpo no era mío. Era una herramienta para su depravación. Me han despojado de todo lo que me hacía humana. Me siento completamente inútil, un cascarón destrozado de la persona que era», declaró.
Ambos acusados negaron los hechos, pero el jurado los condenó por facilitar el traslado de una persona con fines de explotación. Ahmed fue declarado además culpable de dos cargos de violación y uno de actividad sexual con un menor.
Durante la vista, la juez Crowther rechazó los argumentos de atenuación presentados por las defensas (buena conducta anterior y el impacto que la cárcel tendría en sus familias) y los declaró «delincuentes peligrosos» con alto riesgo de causar daños graves a mujeres y niñas.
Podrán solicitar la libertad condicional tras cumplir 8 años, decisión que corresponderá a la Junta de Libertad Condicional. Se les han impuesto además órdenes de alejamiento de por vida respecto a la víctima.