Una empleada de un supermercado Rewe en Berlín-Marienfelde fue retenida durante unas doce horas por un hombre que la tomó como rehén desde la noche del viernes hasta la mañana del sábado, según informa Apollo News.
Según informó la Fiscalía citada por medios alemanes, el presunto secuestrador sería un turco de 29 años. La Policía logró liberar a la mujer hacia las 9.20 horas del sábado tras reducir al agresor con un dispositivo eléctrico de inmovilización. No fue necesario utilizar armas de fuego. La víctima fue liberada en estado de conmoción, aunque según las primeras informaciones no presentaba heridas.
Amenazas del turco con un cuchillo dentro del supermercado
Los hechos comenzaron hacia las 22.00 horas del viernes, cuando el hombre tomó como rehén a una trabajadora del establecimiento situado en la Hildburghauser Straße, una zona residencial de Marienfelde, con viviendas familiares, colegios y guarderías.
Un empleado del supermercado, que se encontraba de turno aquella noche, relató que vio al agresor amenazar con un machete. Según explicó, todo ocurrió muy rápido, por lo que otra trabajadora y él salieron del local y avisaron de inmediato a la Policía.
Exigencias cambiantes y sin un plan claro
Los investigadores aún tratan de esclarecer los motivos del secuestro. Durante las horas en las que mantuvo retenida a la empleada, el hombre realizó distintas exigencias, aunque la Policía las describió como demandas impulsivas y difíciles de interpretar.
Un portavoz policial señaló al medio público RBB que las peticiones no reflejaban un plan minucioso, sino reclamaciones cambiantes y poco coherentes. El presunto autor y la víctima, según las primeras pesquisas, no se conocían previamente.
La Policía descarta peligro para los vecinos
La Policía alemana subrayó que durante el operativo no existió peligro para los residentes de la zona, pese a la tensión provocada por el secuestro en una área habitualmente tranquila de la capital alemana.
El domingo se solicitó una orden de prisión contra el presunto secuestrador, mientras continúa la investigación para determinar el trasfondo de los hechos.
El caso vuelve a poner bajo el foco la sensación de inseguridad en espacios cotidianos de las ciudades europeas, donde sucesos de extrema gravedad obligan a desplegar dispositivos especiales incluso en barrios residenciales aparentemente tranquilos.