El CEO de Telegram, Pavel Durov, ha cargado duramente contra Keir Starmer, Úrsula von der Leyen y otros líderes globalistas occidentales en el Oslo Freedom Forum 2026, acusándolos de utilizar declaraciones falsas y engañosas para imponer progresivamente un sistema de vigilancia de identidad digital similar al de la Stasi de la antigua Alemania Oriental, al que ha calificado como un «gulag digital».
Durante su intervención, Durov explicó cómo los gobiernos occidentales están aprovechando pretextos como la protección de la infancia o la lucha contra la desinformación para justificar nuevas leyes de vigilancia que obligarían a las aplicaciones de mensajería a monitorizar automáticamente las comunicaciones de los usuarios.
«Tan pronto como alguien menciona la palabra ‘protección infantil’, todo el mundo tiene miedo por el futuro de sus hijos y está dispuesto a renunciar a todo», señaló Durov en el discurso, según el fragmento que circula estos días en redes sociales. El fundador de Telegram advirtió que estas medidas no se presentan de forma directa, sino de manera gradual, hasta convertir la identidad digital en una herramienta de control masivo comparable a los métodos de la policía secreta comunista.
El clip, compartido ampliamente en la plataforma X, muestra a Durov en el escenario del Oslo Freedom Forum con el telón de fondo del evento. En él, el empresario ruso-francés vincula directamente las declaraciones de líderes como el primer ministro británico Keir Starmer y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con la implantación de sistemas de vigilancia que, según él, erosionan las libertades fundamentales.
El Oslo Freedom Forum, organizado por la Human Rights Foundation, es un encuentro anual dedicado a la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión. En esta edición de 2026, Durov centró su intervención en la relación entre la tecnología de las comunicaciones y la lucha contra el autoritarismo, defendiendo que herramientas como Telegram nacieron precisamente para proteger la libertad de expresión frente a la censura gubernamental.
El vídeo ha generado un intenso debate en redes desde que fue publicado el pasado 13 de julio. Mientras algunos usuarios celebran las palabras de Durov como una denuncia valiente contra la deriva autoritaria de Occidente, otros las consideran una exageración o una defensa interesada de su propia plataforma, que ha sido objeto de presiones regulatorias en varios países europeos.
Durov, que continúa al frente de Telegram tras su detención en Francia en 2024, ha reiterado en múltiples ocasiones su oposición a cualquier forma de backdoor o vigilancia obligatoria en las aplicaciones de mensajería, argumentando que estas medidas terminan siendo utilizadas contra la disidencia y la privacidad de los ciudadanos.