
El grupo de acción política ECR-Eurolat ha denunciado la influencia del régimen de Xi Jinping en Iberoamérica en un encuentro digital que ha contado con la participación del eurodiputado de VOX Hermann Tertsch; el exministro de Exteriores de Brasil Ernesto Araujo; el director ejecutivo de The Heritage Foundation, Joseph Humire; y el responsable del Área Internacional de CEU-CEFAS, Eduardo Puig.
Así, se ha analizado el informe del Centro de Estudios y Análisis Social de CEU-CEFAS sobre el régimen de Xi Jinping y su influencia por «la falta de una política clara y decidida» por parte de Estados Unidos y de la Unión Europea hacia Iberoamérica.
En el webinar celebrado este martes, Hermann Tertsch recalcó que Occidente «debe reaccionar y luchar para poner coto a la toma de Iberoamérica por la tiranía china»; y Ernesto Araujo, que agradeció el trabajo de VOX, la Fundación Disenso y Foro Madrid en defensa de la libertad, subrayó que en la actualidad países como Brasil «están adoptando el modelo chino de vigilancia y control, politizando la verdad y aprovechándose de la indiferencia moral por parte de los ciudadanos».
Joseph Humire, por su parte, agregó que la penetración de China en Iberoamérica responde a una «estrategia» y Eduardo Puig insistió en que «más del 14% de las importaciones chinas proceden de Iberoamérica». Así, el 76% de la soja que a día de hoy se consume en el país asiático es de origen iberoamericano.
El informe insiste en que China se ha convertido en «un importante consumidor de materias primas iberoamericanas» y ha superado a la Unión Europea como el segundo mayor socio comercial de la región. Para asegurar el acceso a estas materias primas, el régimen de Xi ha tomado el control de parte de las cadenas de suministro en la región y se ha convertido «en el mayor acreedor de la región».
Y recuerda que China ha buscado fortalecer su influencia política y cultural en la región, y ha firmado asociaciones estratégicas con los gobiernos iberoamericanos, ha promovido intercambios culturales y científicos, ha colaborado con los principales grupos de comunicación y ha fomentado la difusión de su cultura y del mal llamado «milagro chino».
Cabe destacar que el régimen de Xi tiene hoy 11 estaciones de satélites en Iberoamérica y está construyendo una base de inteligencia en La Habana. Está usando su economía para desarrollar e invertir en el ámbito militar usando recursos naturales iberoamericanos, como el litio o el coltán. En este sentido, la pandemia de COVID-19 le ha brindado una oportunidad para aumentar su influencia mediante el aumento de la ayuda directa, la cooperación científica y tecnológica, y la expansión de sus productos sanitarios en la región.
El citado informe hace mención al fracaso del Acuerdo de libre comercio Mercosur-Unión Europea como ejemplo de la falta de compromiso de Europa hacia Iberoamérica. «Estados Unidos y Europa han retrocedido en sus posiciones históricas como principales socios de la región, lo que ha facilitado la creciente dependencia económica de Iberoamérica con respecto a China y su influencia política y social en la región», afirma.