EL CANCILLER PROMETIÓ SER MÁS DURO CON LA INMIGRACIÓN, PERO LOS DATOS LO DESMIENTEN
El Gobierno de Merz acogió a 300.000 inmigrantes en 2025, sólo rechazó 993 en las fronteras alemanas
El Gobierno de Merz acogió a 300.000 inmigrantes en 2025, sólo rechazó 993 en las fronteras alemanas
Centro de inmigrantes en Tegel (Alemania).
Por Carlos Esteban
1 de enero de 2026

El canciller Friedrich Merz, líder de la democristiana CDU, llegó al poder en Alemania, en coalición con los derrotados socialdemócratas del SPD, robando a los soberanistas de la AfD buena parte de su mensaje inmigracionista. Y aunque se desdijo la noche misma de las elecciones, sí prometió ser más duro que sus predecesores contra la avalancha de inmigrantes.

Mintió. Lo denuncia en el diario Bild Gunnar Schuppelius: «El tan cacareado cambio en la política de asilo no se ve por ninguna parte». En respuesta a una investigación parlamentaria del Partido Verde en el Bundestag alemán, el Ministerio del Interior indicó que entre mayo y octubre sólo 993 solicitantes de asilo fueron detenidos en las fronteras alemanas y devueltos.

Es una cifra ridícula, testimonial: según la Oficina Federal para la Migración y los Refugiados (BAMF), se presentaron 157.436 solicitudes de asilo en Alemania entre enero y noviembre de 2026. Además, el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores indica que, durante el mismo período, se expidieron 102.000 visados ​​de reunificación familiar para hijos y cónyuges de solicitantes de asilo reconocidos. En total son 259.436 nuevos inmigrantes los que llegan a Alemania.

A esa cifra, además, habría que sumar otros 37.000 afganos llegados a Alemania gracias a un programa de admisiones muy discutido, ya que los afganos constituyen quizá el contingente más conflictivo entre los recién llegados. El total, pues, sería de 296.436, casi 300.000.

El gobierno, que no hace más que perder apoyo popular desde su no lejana formación, ha hecho lo imposible para maquillar los datos y venderlos como un relato de éxito en la lucha contra la inmigración masiva. Así, el ministro alemán del Interior, el democristiano Alexander Dobrindt, asegura que las solicitudes de asilo se han reducido a la mitad con respecto al año anterior, el «cambio de rumbo migratorio» prometido.

Lo que calla el ministro es que la reducción de solicitantes de asilo responde a una política paneuropea, aplicada a nivel de toda la Unión Europea, que ha reforzado las fronteras terrestres y las rutas marítimas, lo que no impide que sigan entrando cientos de miles de personas. Además, el incremento en la inmigración hacia Alemania tiene más que ver con la reunificación familiar y la inmigración legal.

Mientras, las encuestas muestran que la mayoría de los alemanes no sólo se oponen a la llegada de inmigrantes, incluidas la legales, sino que querrían ver aplicado un proceso de deportaciones masivo.

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