
El Ministerio del Interior de Reino Unido presentó una apelación contra la decisión de un tribunal que ordenó el cierre temporal del hotel de Epping que se utiliza para alojar a solicitantes de asilo.
Los abogados del Ministerio sostuvieron que los «derechos» de los solicitantes de asilo tienen prioridad sobre los intereses del ayuntamiento local, argumentando que estos derechos son una «obligación» conforme al artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
Según el Ministerio, la labor de proveer alojamiento a estos inmigrantes representa «un interés nacional importante» y debe prevalecer ante las normativas locales, según información reseñada por el medio británico The Telegraph.
El conflicto se intensificó tras la agresión sexual a una menor de 14 años cometida por un solicitante de asilo etíope que residía en el hotel. La agresión generó protestas contra el alojamiento de inmigrantes en el hotel, y manifestaciones similares en otros hoteles del país que acogen a inmigrantes ilegales.
El Ayuntamiento de Epping Forest argumenta que mantener el hotel abierto como alojamiento para inmigrantes contraviene las regulaciones locales y afecta negativamente a la comunidad. Sin embargo, el Ministerio del Interior sostiene que el interés público representado «por la protección de los derechos humanos» tiene más peso que las preocupaciones locales.