«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Tras una filtración de datos masiva

El Gobierno húngaro alerta de los vínculos del partido globalista Tisza con «potencias extranjeras»: «Es una amenaza a nuestra soberanía»

El globalista húngaro Peter Magyar junto al presidente del PP europeo, Manfred Weber. Europa Press.

La Oficina de Protección de la Soberanía de Hungría ha lanzado una advertencia formal sobre un grave riesgo para la soberanía nacional tras la filtración de una base de datos vinculada al partido opositor Tisza, una formación presentada en el exterior como «proeuropea» y reformista.

Según el comunicado oficial difundido este martes, varios perfiles incluidos en la base de datos filtrada pueden rastrearse hasta profesionales informáticos ucranianos y empresas integradas en la infraestructura cibernética de Ucrania, con conexiones indirectas a redes de inteligencia de Estados Unidos. Las autoridades húngaras subrayan que estos vínculos resultan especialmente sensibles en el contexto de una guerra activa en Europa del Este.

Entre las entidades mencionadas figura FS Group, un conglomerado de ciberseguridad especializado en la protección y operación de sistemas considerados críticos para la seguridad nacional. La Oficina de Protección de la Soberanía sostiene que esta empresa ha obtenido contratos de forma reiterada con instituciones estatales ucranianas, entre ellas la policía nacional, el Ministerio del Interior, la compañía energética Naftogaz y el banco central de Ucrania.

El comunicado añade que parte del grupo estaría en manos de una firma con conexiones con servicios de inteligencia estadounidenses, y que sus sistemas de ciberinteligencia son utilizados por fuerzas de seguridad ucranianas, lo que podría facilitar el acceso indirecto a datos policiales e información de inteligencia internacional.

La investigación oficial también señala a PettersonApp, una empresa de desarrollo de software cuyos empleados aparecen asociados a la aplicación política «Tisza Világ» en funciones de prueba o administración. Según las autoridades húngaras, esta compañía mantendría vínculos con grupos extremistas y abiertamente anti-húngaros de ideología neonazi, y su director, Oleh Ostroverh, es descrito como un firme partidario del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

Los datos filtrados indicarían que uno de los administradores de la aplicación, Miroslav Tokar, trabaja para PettersonApp, lo que ha llevado a la Oficina de Protección de la Soberanía a exigir explicaciones públicas al partido Tisza sobre por qué confió el desarrollo de una herramienta de movilización política —y la gestión de datos personales de votantes húngaros— a empresas extranjeras.

Las autoridades recalcan que estas compañías estarían relacionadas con la infraestructura de defensa y las instituciones estatales de un país en guerra, además de con organizaciones hostiles a Hungría. El caso ha sido calificado como una de las filtraciones de datos personales más graves registradas en el país en los últimos años.

Según la información oficial, la brecha de seguridad expuso nombres, números de teléfono, correos electrónicos, ubicaciones y datos de residencia de más de 200.000 personas, dejándolos accesibles y potencialmente utilizables por terceros.

El escándalo sitúa en el centro de la polémica al líder del partido Tisza, Péter Magyar, y refuerza las advertencias del Gobierno húngaro sobre la injerencia extranjera, la guerra cibernética y la erosión de la soberanía nacional dentro de la Unión Europea, un debate que trasciende Hungría.

+ en
Fondo newsletter