«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Miklós Seszták permanecerá 30 días en prisión preventiva

Orbán denuncia una «persecución política» contra Fidesz tras el encarcelamiento de un exministro de su Gobierno: «Son tácticas neocomunistas»

Viktor Orbán. Europa Press.

El antiguo primer ministro de Hungría Viktor Orbán y la dirección de Fidesz han denunciado una ofensiva política contra su formación después de que un tribunal de Budapest ordenara el ingreso en prisión preventiva del diputado y exministro de Desarrollo Nacional Miklós Seszták, investigado por presuntos delitos de corrupción durante la etapa de Gobierno de Orbán.

El juez del Tribunal Central de Distrito de Buda ha decretado 30 días de prisión preventiva para Seszták al considerar que existen motivos suficientes para sospechar de la comisión de delitos y que la medida resulta necesaria para proteger la investigación.

La resolución no es firme. La defensa del antiguo ministro ha presentado ya un recurso y Seszták sostiene que es inocente. La decisión se produce apenas dos días después de que el Parlamento húngaro levantara la inmunidad parlamentaria de Seszták y de otro antiguo ministro de Orbán, Balázs Hankó, permitiendo así que continuaran las investigaciones abiertas contra ambos.

Fidesz y sus aliados democristianos boicotearon la votación parlamentaria y calificaron las actuaciones de una forma de persecución política impulsada por el Gobierno de Péter Magyar.

Orbán habla de «tácticas neocomunistas»

Orbán ha elevado el tono de sus acusaciones contra el nuevo Ejecutivo. El antiguo primer ministro ha denunciado lo que describe como «tácticas neocomunistas» del Gobierno de Tisza y ha acusado a las nuevas autoridades de utilizar procedimientos judiciales para desgastar a sus adversarios políticos.

Según Orbán, el Ejecutivo de Magyar estaría generando «nuevas víctimas» dentro del espacio político conservador y tratando de romper lo que él denomina la «comunidad patriótica» construida durante sus años al frente del país. Otros dirigentes de Fidesz han ido aún más lejos.

El director político del antiguo primer ministro, Balázs Orbán, ha comparado las actuaciones con las persecuciones políticas de la década de 1950 y ha trazado paralelismos con los procedimientos abiertos contra dirigentes conservadores en Polonia.

La vicepresidenta de Fidesz y eurodiputada Kinga Gál calificó el pasado 28 de septiembre como «un día oscuro para la democracia húngara» y acusó a Magyar de utilizar a las instituciones policiales y judiciales contra sus rivales.

También el eurodiputado de Fidesz András László ha sostenido que las actuaciones judiciales siguen instrucciones políticas el jefe del Gobierno.

Estas acusaciones son rechazadas por el Ejecutivo de Magyar, que presenta las investigaciones como parte de una estrategia para esclarecer presuntos casos de corrupción cometidos durante los 16 años de gobiernos de Orbán.

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