En una aldea del condado de Tipperary
El Gobierno irlandés quiere llevar a 280 inmigrantes a un hotel de un pequeño pueblo de sólo 165 habitantes
El Gobierno irlandés quiere llevar a 280 inmigrantes a un hotel de un pequeño pueblo de sólo 165 habitantes
El primer ministro de Irlanda, Simon Harris. Europa Press
Por Carlos Esteban
18 de julio de 2024

Si el personaje interpretado por John Wayne en El Hombre Tranquillo regresara hoy al mítico Inisfree es probable que se encontrara con una sorpresa: en lugar de los pintorescos lugareños de la Irlanda ancestral quizá encontrara el lugar tomado por recién llegados de procedencia muy remota.

Porque Irlanda está sufriendo una sustitución demográfica implacable y acelerada, sin que en su caso exista la torpe excusa del colonialismo. Lejos de ser una potencia colonizadora, Irlanda fue dominada y colonizada por Gran Bretaña durante siglos, y sólo logró su independencia tras una larga lucha por seguir siendo lo que eran. Que es lo que ahora están dejando de ser, pese a su independencia.

Porque el Gobierno de Irlanda, como todos los gobiernos occidentales, está empeñado en una labor de sustitución demográfica, y ahora busca trasladar cada vez a más inmigrantes al campo. Uno de los últimos y más destructivos proyectos pretende albergar a 280 solicitantes de asilo en Dundrum, una aldea en el condado de Tipperary con una población de sólo 165 habitantes.

No es ya incrustar una significativa población distinta y distante en una población: es traer un contingente muy superior a la propia población nativa, aniquilando, de hecho, su forma de vida. Una limpieza étnica con luz y taquígrafos. La medida ha provocado la indignación de la comunidad local, ya que si se reubica a todos los inmigrantes como está previsto, su población sería un 70% mayor que la población local.

El Gobierno planea convertir el hotel Dundrum House en un complejo de alojamiento para albergar a los 280 inmigrantes. Planes similares han provocado protestas generalizadas y disturbios en el suburbio de Dublín, Coolock, donde los lugareños incendiaron equipos de construcción y se enfrentaron a la Policía.

Colonizar con extranjeros procedentes del Tercer Mundo áreas rurales es una innovación que ya tiene algunos años en varios países de Occidente. En Francia se están aplicando planes similares, en los que las protestas locales a veces resultan eficaces contra los proyectos de reubicación de los inmigrantes. En muchos casos, el Gobierno francés pretende trasladar a un gran número de inmigrantes a ciudades aisladas, mientras los habitantes locales manifiestan su preocupación por la integración, el desplazamiento demográfico y las graves cargas que soportan los servicios locales.

Noticias de España