
El líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, ha reclamado este lunes la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, en plena tormenta política por el escándalo que salpica al exembajador en Estados Unidos Peter Mandelson, vinculado al caso del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
La petición llega en un momento crítico para Downing Street, apenas horas después de que el director de Comunicación del Gobierno, Tim Allan, presentara su dimisión, la segunda salida de alto nivel en menos de 24 horas tras la del jefe de gabinete, Morgan McSweeney.
En una comparecencia ante los medios, Sarwar aseguró que su prioridad no es el futuro personal de Starmer, sino Escocia. «Podría haber guardado silencio y mirar hacia otro lado durante los próximos meses, pero mi lealtad es con Escocia, y Escocia necesita desesperadamente un gobierno diferente», afirmó. Según el dirigente escocés, el liderazgo actual en Londres se ha convertido en una «enorme distracción» que lastra el trabajo político del Partido Laborista en todo el Reino Unido.
Sarwar reconoció haber hablado previamente con Starmer para comunicarle su posición, aunque admitió que ambos mantienen posturas irreconciliables sobre el futuro del liderazgo. «Venimos de sufrir en Escocia un Gobierno del SNP marcado por el secretismo y el encubrimiento. Por eso no puedo callar cuando veo el mismo patrón de fracaso», subrayó.
Desde Downing Street, un portavoz defendió que Starmer cuenta con un «mandato claro de cinco años» para gobernar y rechazó cualquier paralelismo con crisis anteriores. Varias figuras clave del Ejecutivo, como la ministra de Finanzas Rachel Reeves o el vice primer ministro David Lammy, cerraron filas en torno al primer ministro, insistiendo en que debe completar su mandato.
Sin embargo, la presión no deja de aumentar. La dimisión de McSweeney durante el fin de semana estuvo directamente relacionada con su responsabilidad en el nombramiento de Mandelson como embajador en Washington. Mandelson está siendo investigado por revelar presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate financiero de 500.000 millones de euros que la eurozona preparaba en 2010, cuando era ministro en el Gobierno de Gordon Brown.
Además, los documentos del caso Epstein incluyen tres transferencias de 25.000 dólares realizadas entre 2003 y 2004 desde cuentas del multimillonario al entonces diputado Mandelson, un extremo que ha reavivado las críticas internas y ha colocado a Starmer en la peor crisis política desde su llegada a Downing Street.