Estados Unidos y Rusia no eligieron al azar Hungría para la cumbre más crítica del proceso de paz en Ucrania entre Trump y Putin, ni por molestar a Ursula von der Leyen ni sólo porque el país centroeuropeo se haya convertido en adalid de una solución negociada para el conflicto. Es también, recuerda su ministro de Exteriores, Peter Szijjartö, el país epítome de la seguridad en el continente.
Hungría es ahora el país más seguro de Europa gracias al liderazgo de Viktor Orbán y su compromiso con la diplomacia en lugar de la guerra, ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártö, anunciando que Budapest se está preparando para albergar la cumbre de paz entre los presidentes estadounidense y ruso, de la que ahora se rumorea que ha sido suspendida pero que el liderazgo húngaro confía en que acabe produciéndose.
Szijjártö ha asegurado que Hungría es «el miembro europeo más activo por la paz» y elogió a Orbán como el único líder europeo que ha mantenido el «respeto mutuo» y la cooperación con Washington y Moscú durante la guerra en Ucrania.
Desde el comienzo de la invasión rusa, recuerda Szijjartö, Hungría se ha ofrecido como mediador y ahora está lista para organizar una cumbre destinada a poner fin al conflicto. El ministro repite la descripción que hizo de Hungría su primer ministro, Viktor Orbán, como «una isla de paz», contrastándola con lo que describió como «políticas de guerra» aplicadas por casi todos los demás Estados miembros de la Unión Europea, con la excepción de Eslovaquia.
«Bruselas se prepara para la guerra; quiere armar a Ucrania, quiere financiarla con el dinero de los ciudadanos europeos, mientras que Hungría organiza una cumbre de paz. Esa es la diferencia», añadió.