«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Sólo un 43,14% de los ciudadanos acudiendo a votar

El patriotismo arrasa en las elecciones de Calabria (Italia): Meloni se consolida y deja a la izquierda y al globalismo a 17 puntos

Meloni junto a la policía italiana. Redes sociales

Triunfo de la derecha en Italia. Las urnas de Calabria han vuelto a respaldar con contundencia al bloque patriota y soberanista que encabeza Giorgia Meloni. El candidato de Forza Italia, Roberto Occhiuto, revalidó su mandato con una ventaja abrumadora al alcanzar cerca del 58,5% de los votos, muy por encima del 41,5% obtenido por su adversario Pasquale Tridico, eurodiputado del Movimiento 5 Estrellas y representante del bloque progresista. La diferencia de más de 17 puntos deja claro que los calabreses apostaron por la continuidad y rechazaron la propuesta de cambio planteada por la izquierda globalista.

La región más meridional de la península se decantó por mantener el modelo de gestión de Occhiuto, respaldado por todo el arco soberanista, en detrimento del programa asistencialista de Tridico. El aspirante progresista había centrado buena parte de su discurso en cuestiones ideológicas y simbólicas, prometiendo incluso que, de ganar, impulsaría una moción regional para reconocer al Estado de Palestina. Un gesto de carga política, pero sin efectos jurídicos, que no logró traducirse en apoyo electoral.

El resultado confirma una tendencia reciente en la política italiana: la derecha consolida su hegemonía territorial, mientras la izquierda continúa sin conectar con el electorado popular. Ni las huelgas generales de las últimas semanas ni las movilizaciones promovidas por los partidos de oposición lograron revertir la desmovilización. De hecho, la participación en Calabria fue la más baja de la historia regional, con sólo un 43,14% de los ciudadanos acudiendo a votar, reflejo de un profundo desencanto político que el Instituto Nacional de Estadística (ISTAT) viene documentando desde hace años.

La victoria, más amplia de lo que vaticinaban las encuestas, supone un espaldarazo no solo para Occhiuto, sino también para el bloque de Meloni, que ve consolidarse su influencia en el sur del país tras su reciente éxito en la región de las Marcas. Para la izquierda, en cambio, el resultado acentúa su crisis de liderazgo y de identidad: la suma de siglas no compensa la falta de un proyecto nacional sólido ni de un programa económico convincente.

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