
El Parlamento Europeo ha aprobado —con el voto mayoritario del PP— el informe sobre las prioridades de la Unión en la próxima sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer en el que se defiende «la importancia de la legislación sobre la violación basada en la noción del consentimiento», en línea con lo defendido por la eurodiputada y exministra Irene Montero (de extrema izquierda) en España con la ley del «sólo sí es sí».
En este sentido, se pide que se abogue «por una definición de violación basada en la noción de consentimiento como criterio universal en todo el mundo, con el fin de (…) garantizar que la violencia sexual se defina por la ausencia de consentimiento y no únicamente por el uso de la violencia, la coacción o la amenaza».
En el texto, en el que también se reclama que se tomen medidas para garantizar «un acceso amplio y equitativo a escala mundial» al aborto y se defiende que se reconozca como «mujeres» a los hombres «trans», se pide la incorporación de la «perspectiva de género» en todas «las políticas, leyes, procedimientos, programas y prácticas pertinentes». VOX y su grupo —Patriotas por Europa— votaron en contra.