El Reino Unido ha puesto en libertad a Shabir Ahmed, el cabecilla paquistaní de la red de explotación sexual de menores de Rochdale, pese a que el Gobierno no puede deportarlo por un vacío legal de la Ley de Inmigración de 1971. Ahmed, de 73 años, fue condenado en 2012 por 30 delitos de violación contra menores y sentenciado a 22 años de prisión, pero ha abandonado la cárcel tras cumplir sólo 14 años de condena.
Aunque las autoridades británicas le retiraron la nacionalidad, la legislación vigente protege a los ciudadanos de la Commonwealth que llegaron al Reino Unido antes de 1973. Ahmed emigró desde Pakistán cuando el país pertenecía a esa organización, por lo que sigue amparado por esa excepción y no puede ser expulsado.
El delincuente ha sido trasladado a un centro para exreclusos en el norte de Inglaterra, donde permanecerá bajo vigilancia las 24 horas, llevará una pulsera electrónica y tendrá prohibido entrar en Rochdale y Oldham, las localidades donde residía y donde cometió los abusos.
Su excarcelación ha provocado una oleada de críticas y ha reabierto el debate sobre la expulsión de delincuentes extranjeros condenados por delitos graves. Diputados laboristas y conservadores han reclamado una reforma urgente de la Ley de Inmigración para derogar la excepción que impide su deportación.
Una reforma legislativa podría no resolver el problema. Las autoridades británicas temen que Pakistán rechace aceptar el regreso de Ahmed, como ya hizo con otros dos cabecillas de la misma red, Qari Abdul Rauf y Adil Khan, también despojados de la nacionalidad británica.
El diputado laborista Jim McMahon ha reclamado que Londres incremente la presión diplomática sobre Islamabad y ha defendido que quienes «abusan de la confianza del pueblo británico» no deben seguir viviendo en el Reino Unido tras cumplir sus condenas.
Una de las víctimas, conocida como Ruby, que fue violada más de 100 veces desde los 12 años por miembros de la banda, expresa a The Telegraph su temor ante la liberación: «Veinte años después, víctimas destrozadas por un sistema roto. El principal cabecilla, muy conocido en Rochdale, Oldham y Middleton, sale de prisión. Incluso si no está en esas zonas, conoce a gente y podría contactar con ellos. Tengo miedo por mi seguridad y la de mis hijos«.
Ruby recuerda que, cuando finalizen 2012, se les dijo que los miembros de la banda serían deportados al salir de prisión. «Ninguno lo ha sido«, lamenta.
El Ministerio del Interior asegura que Ahmed permanecerá bajo estrictas condiciones de seguridad: toque de queda, zonas de exclusión y seguimiento continuo de sus movimientos. Cualquier incumplimiento supondrá su inmediato regreso a prisión.