
El santuario mariano de Medjugorje, en el sur de Bosnia-Herzegovina, ha amanecido con importantes daños tras un acto vandálico perpetrado por desconocidos que incendiaron parte de sus instalaciones y profanaron la imagen principal de la Virgen María, cuyo rostro apareció cubierto de pintura negra.
Los desperfectos fueron descubiertos a primera hora de este martes. Además de los daños materiales, en distintos puntos del recinto aparecieron pintadas con mensajes de odio escritos en polaco, en los que se desacredita a las seis personas que aseguraron haber presenciado las supuestas apariciones marianas ocurridas en 1981.
Las autoridades de Bosnia-Herzegovina han abierto una investigación para identificar a los responsables y esclarecer las circunstancias del ataque. Los investigadores tratan también de determinar cuál fue la motivación de los autores de unos hechos que han causado una profunda conmoción entre los fieles.
Las imágenes captadas por una cámara de seguridad, difundidas por el portal Hercegovina.info, muestran a un hombre vertiendo un líquido inflamable sobre el altar exterior situado junto a la iglesia de Santiago antes de prenderle fuego y abandonar el lugar.
El ataque se produce apenas unos días antes del inicio del Mladifest, el Festival Internacional de la Juventud católica, que comenzará el 1 de agosto y reunirá en Medjugorje a miles de peregrinos llegados de numerosos países, lo que ha incrementado la preocupación por la seguridad en la localidad.
El santuario, conocido como el de la Reina de la Paz, recibe cada año a millones de visitantes atraídos por las presuntas apariciones de la Virgen. Aunque la Iglesia mantiene una gran afluencia de peregrinos al lugar, la autenticidad de esos acontecimientos sigue sin haber sido reconocida oficialmente.
El Vaticano ha autorizado las peregrinaciones organizadas y ha reconocido los frutos espirituales que numerosos creyentes atribuyen a este enclave religioso. Sin embargo, la Santa Sede mantiene sin validar el carácter sobrenatural de las apariciones que, según los videntes, comenzaron hace más de cuatro décadas.