Sus palabras marcan un cambio de tono significativo dentro del Gobierno irlandés
El viceprimer ministro irlandés admite que la inmigración masiva agrava la crisis de la vivienda: «Puede dañar la cohesión social»
El viceprimer ministro irlandés admite que la inmigración masiva agrava la crisis de la vivienda: «Puede dañar la cohesión social»
Simon Harris. Redes sociales
Por LGI
3 de diciembre de 2025

El viceprimer ministro de Irlanda, Simon Harris, ha reconocido por primera vez de forma clara que el aumento de la inmigración está presionando directamente el mercado de la vivienda y agravando la escasez de casas que sufre el país. Sus palabras marcan un cambio de tono significativo dentro del Gobierno irlandés.

El dirigente realizó estas declaraciones en Dublín durante la presentación de un nuevo plan de desarrollo de infraestructuras. En ese contexto, advirtió de que, si no se acelera de forma urgente la construcción de viviendas y la ampliación de servicios básicos, Irlanda se enfrenta al riesgo de un deterioro de la cohesión social. Harris subrayó que señalar esta relación no implica respaldar discursos antiinmigración, pero insistió en que existe una conexión evidente entre el crecimiento poblacional, el incremento de llegadas del exterior y la falta de viviendas disponibles.

Más allá del fenómeno migratorio, el viceprimer ministro puso el foco en un problema que considera estructural: la distancia entre el dinamismo de la economía irlandesa y la capacidad real del Estado para dotar al país de infraestructuras esenciales. Según explicó, sectores como el abastecimiento de agua, el saneamiento o la energía no han crecido al ritmo necesario, lo que provoca que muchos ciudadanos sigan teniendo dificultades para acceder a servicios básicos.

Harris también apeló directamente a los partidos del centro político, a los que pidió mayor rapidez en la ejecución de proyectos públicos para no perder la confianza de la población, en un momento en el que el Estado dispone de margen presupuestario pero no logra traducirlo en mejoras tangibles para la ciudadanía.

Estas afirmaciones suponen un contraste con la línea mantenida hasta ahora por otros miembros del Ejecutivo. En octubre, el ministro de Vivienda, James Browne, restó importancia al impacto de la inmigración en la crisis inmobiliaria, asegurando que su influencia era solo marginal, una valoración que ahora queda claramente matizada por el número dos del Gobierno.

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