Un grave caso de presunta agresión sexual en un centro juvenil de Neukölln, en Berlín, ha generado una fuerte polémica después de que una declaración jurada revelara que el personal del centro y las autoridades locales no alertaron a la policía pese a conocer los hechos, por miedo a «estigmatizar» a los jóvenes implicados, de origen musulmán.
La declaración jurada, presentada ante el Senado de Berlín y las autoridades del distrito, fue interpuesta por trabajadores de un centro juvenil vecino. Según el documento, estos empleados advirtieron en repetidas ocasiones al personal del centro Wutzkyallee sobre una violación sufrida por una joven de 16 años y sobre el posterior chantaje al que estaba siendo sometida mediante vídeos de la agresión. Sin embargo, el centro se negó a denunciar los hechos.
Un coordinador justificó la inacción alegando que los sospechosos, descritos como jóvenes musulmanes, ya eran conocidos por la policía y que una nueva denuncia podría agravar su marginación social.
Los hechos habrían comenzado en noviembre de 2025, cuando la menor fue presuntamente violada en las instalaciones del centro. Posteriormente, habría sufrido nuevas agresiones sexuales por parte de un grupo de hasta ocho adolescentes. La declaración jurada describe además un patrón de conductas inapropiadas durante varios meses: tocamientos no consentidos, contactos físicos no deseados y situaciones en las que las chicas eran obligadas a sentarse en el regazo de los chicos.
Según las acusaciones, los agresores grabaron las agresiones y utilizaron las imágenes para chantajear a la víctima, llegando incluso a intentar contactar con su hermana menor.
Tanto el centro juvenil como la oficina de bienestar juvenil del distrito estuvieron supuestamente al tanto de los incidentes durante semanas, sin informar a las autoridades policiales. Sólo tras la intervención de los medios de comunicación se inició una investigación.
La Fiscalía de Berlín ha abierto diligencias contra varios sospechosos de entre 15 y 19 años y examina si el personal del centro y del Jugendamt incumplió su obligación legal de denunciar los presuntos delitos.
Sarah Nagel, concejala de Juventud de Neukölln por Die Linke (El Partido de la Izquierda), ha negado cualquier intento de encubrimiento y asegura que los antecedentes de los sospechosos no influyeron en las decisiones. Sin embargo, según informaciones de medios locales como BZ, fue informada de la situación semanas antes de que se tomaran medidas. El caso ha provocado peticiones de dimisión y la oposición (CDU) ha anunciado una posible moción de censura contra la concejala.
El centro juvenil Wutzkyallee permanece cerrado desde mediados de marzo mientras se lleva a cabo una investigación interna y externa sobre lo ocurrido.