
El ministro del Interior de Bélgica, Bernard Quintin, y el ministro británico de Migración, Alex Norris, se reunieron el pasado viernes en la localidad belga de Adinkerke, cerca de la frontera con Francia, para reforzar la cooperación entre ambos países frente a la inmigración ilegal que intenta alcanzar el Reino Unido desde el continente europeo.
El encuentro tuvo lugar en una zona estratégica próxima al paso de Calais, uno de los principales puntos de salida de inmigrantes ilegales hacia territorio británico. Ambos responsables destacaron la necesidad de intensificar la colaboración policial para responder a un fenómeno que se repite con mayor frecuencia en las costas belgas.
El ministro belga subrayó que ya existe una cooperación eficaz entre ambos países, aunque admitió que debe acelerarse para adaptarse al aumento de las salidas hacia Reino Unido. «Ambos países están realizando esfuerzos para mejorar una cooperación policial que ya existe y que es buena, aunque debe ser más rápida ahora que este fenómeno se repite con más frecuencia en las costas belgas», explicó.
Los resultados de este modelo de coordinación empiezan a reflejarse en las cifras. En los dos primeros meses del año, los intentos de entrada ilegal en el Reino Unido desde el continente europeo se han reducido un 12%.
La situación contrasta con lo que ocurre en España, donde algunas rutas de inmigración ilegal continúan al alza. Es el caso de la llamada «ruta balear», que conecta el norte de África con las islas y que lleva dos años registrando un incremento constante de llegadas.
En lo que va de 2026, la llegada de inmigrantes ilegales a Baleares ha crecido un 9%, convirtiéndose en la única ruta migratoria de Europa que ha aumentado este año. El Gobierno balear ha solicitado en varias ocasiones que España pida apoyo a la Agencia Europea de Fronteras, Frontex, para reforzar el control en el archipiélago.
La polémica se intensificó el pasado mes de octubre cuando el portavoz de Frontex, Chris Borowski, aseguró que la agencia no tenía agentes desplegados directamente en Baleares porque el Gobierno de Sánchez no había solicitado formalmente su intervención. «En este momento Frontex no tiene agentes destinados directamente en la isla. Tan sólo podemos actuar cuando un Estado miembro solicita nuestro apoyo», señaló.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, respondió entonces asegurando que Frontex colabora con España en Baleares desde febrero de 2025. Sin embargo, esa cooperación se limita al uso de un avión que patrulla el mar frente a las costas de Argelia, sin presencia de agentes sobre el terreno.
La estrategia española ya había generado dudas un año antes, cuando el propio Marlaska pidió a la agencia europea que desplegara efectivos en África, concretamente en Mauritania, Senegal y Gambia, para intentar frenar las salidas desde esos países.
Mientras tanto, la política migratoria europea sigue en debate. Este lunes los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se reúnen en Bruselas para abordar, entre otros asuntos, el llamado Pacto por el Mediterráneo, una estrategia presentada el pasado noviembre para reforzar la cooperación con los países del Mediterráneo meridional.