Se han abierto en Ceuta al menos una veintena de expedientes tras detectar el alquiler de ‘pisos patera’, garajes y establecimientos privados utilizados para alojar a inmigrantes marroquíes que entraron en la ciudad durante los episodios del 30 y 31 de julio. Según fuentes del Gobierno ceutí citadas por El Español, entre los inmuebles investigados figura uno que pertenecería a una trabajadora del consulado español en Marruecos.
El fenómeno ha comenzado a extenderse por distintos puntos de la ciudad autónoma. Fuentes policiales especializadas en extranjería sitúan más de una veintena de estos alojamientos en zonas como El Príncipe, Tarajal, Benzú, Los Rosales, La Pantera, Villajovita o Hadú. Las autoridades continúan recibiendo avisos sobre viviendas en las que permanecen grupos de inmigrantes hacinados y pagando por pasar la noche.
Los precios oscilan, según las fuentes consultadas, entre 20 y 35 euros diarios por persona. Las investigaciones apuntan además a que la actividad no se limita a viviendas convencionales: también se estarían utilizando garajes y locales comerciales. Durante todo 2025, según la información publicada, no se abrió ningún expediente en Ceuta relacionado con este fenómeno.
Uno de los últimos casos se ha producido en una peluquería situada en el centro de la ciudad. La Policía Nacional localizó allí a varios inmigrantes que permanecían hacinados. Según las fuentes policiales citadas, el propietario no sólo les proporcionaba alojamiento, sino que presuntamente los mantenía trabajando sin remuneración. Cuando los agentes actuaron, el responsable ya no se encontraba en el establecimiento y era buscado por la Policía.
La proliferación de estos alojamientos ha provocado también numerosas intervenciones por posibles obras irregulares. Las autoridades han recibido 162 avisos relacionados con reformas ilegales en estos espacios, de los que se han derivado 113 expedientes. Los investigadores sostienen que existe una red informal de propietarios y contactos que proporciona alojamiento temporal a algunos de los recién llegados mientras intentan reunir dinero o encontrar una vía para desplazarse a la Península.
La Policía Nacional ha desarticulado además una presunta organización dedicada a obtener dinero de inmigrantes en situación de vulnerabilidad. Dos personas fueron detenidas acusadas de alojarlos en garajes y dependencias sin condiciones adecuadas de habitabilidad, llegando a exigir hasta 900 euros por el alojamiento. Según la investigación policial, también ofrecían traslados clandestinos a la Península por unos 6.000 euros y cobraban incluso entre cinco y diez euros por permitirles cargar sus teléfonos móviles.
Otro operativo permitió a la Guardia Civil localizar 25 inmigrantes, seis de ellos menores, hacinados en un inmueble de la calle Real, en pleno centro de Ceuta. Los agentes encontraron unas condiciones de salubridad muy deficientes y comprobaron que los ocupantes llegaban a pagar alrededor de 35 euros diarios por dormir allí. Tras desalojar el inmueble, fueron detenidos un hombre y una mujer señalados como responsables del alojamiento.
Las investigaciones también han detectado casos en los que estos pisos servían como punto intermedio antes de intentar abandonar Ceuta. La semana pasada fue detenido un recluso que cumplía condena en tercer grado después de que presuntamente ocultara durante cinco días a cinco inmigrantes en su vivienda. Según la investigación, pretendía conducirlos posteriormente hasta una embarcación para cruzar el Estrecho. Los cinco fueron arrestados cuando se dirigían hacia la playa.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad trabajan con la hipótesis de que una parte de los inmigrantes llegó a Ceuta con contactos previos de familiares, conocidos o intermediarios capaces de proporcionarles alojamiento. Otros terminan trasladándose a asentamientos cuando agotan sus recursos mientras esperan una oportunidad para tratar de cruzar clandestinamente a la Península.