Una abogada ceutí ha desvelado en exclusiva a LA GACETA que invasores están llegando a las entrevistas con relatos prácticamente idénticos y sostiene que determinadas ONG los asesoran previamente sobre cómo afrontar estos procedimientos. La letrada, que asegura haber participado personalmente en entrevistas con inmigrantes ilegales, advierte además de la enorme carga de trabajo que supondrá el próximo proceso de triaje de los extranjeros que entraron en Ceuta durante los acontecimientos del pasado 30 de julio.
«Todos, todos, todos. El perfil de todos ellos es que huyen de la guerra. Es como si tuvieran un guion aprendido», relata la abogada sobre los solicitantes a los que ha entrevistado. Según su testimonio, se repiten principalmente tres alegaciones: proceder de un país en guerra, sufrir persecución por homosexualidad o, en el caso de algunas mujeres, haber padecido agresiones sexuales o violencia de género. La letrada señala especialmente los relatos relacionados con Sudán y Marruecos.
La abogada asegura que la reiteración de las mismas historias le ha llevado a sospechar de una preparación previa. «Llegas a sospechar que hay alguien ahí detrás que está orquestando evidentemente esas historias», afirma. Preguntada expresamente por LA GACETA sobre si se refiere a las ONG, responde afirmativamente y sostiene que los solicitantes llegan con pulseras identificativas de las organizaciones que los asesoran.
Durante la conversación menciona a Cruz Roja y Engloba, aunque no aporta pruebas de que estas entidades instruyan a los solicitantes para mentir. Su acusación se basa en su experiencia durante las entrevistas y en el tiempo que, según explica, los profesionales vinculados a estas organizaciones pasan previamente con los extranjeros. «Se tiran con cada uno unas dos o tres horas entrevistándoles», asegura. Cuando LA GACETA le pregunta si considera que durante ese tiempo los están preparando, responde: «Evidentemente».
La letrada muestra especial preocupación por lo que ocurrirá en los próximos días, cuando comience el triaje de los menores extranjeros no acompañados. Este procedimiento busca determinar, entre otras cuestiones, la edad de quienes se presentan como menores, estudiar su situación de vulnerabilidad y valorar las circunstancias familiares y de protección de cada caso. «Va a suponer una carga de trabajo tremenda para todos los compañeros que estamos aquí», advierte.
La abogada considera que el volumen de expedientes puede provocar un importante atasco. Explica que los profesionales se han incorporado voluntariamente al dispositivo, aunque sostiene que, en la práctica, su participación resulta imprescindible para sacar adelante los procedimientos: «Si no, es imposible que esto se agilice». Cada caso, añade, requiere entrevistas, comprobaciones y numerosos trámites antes de adoptar una decisión.
Durante la entrevista, LA GACETA también pregunta a la letrada por la posibilidad de que adultos intenten hacerse pasar por menores de edad. La abogada no afirma haber acreditado personalmente este tipo de fraude en los casos actuales, pero enmarca esa preocupación en el patrón que asegura estar observando entre los solicitantes de protección internacional: respuestas similares y relatos que, a su juicio, parecen preparados de antemano.
«Muchos de ellos vienen sin saber, te contestan como si lo hubieran aprendido de memoria», sostiene. La letrada llega a definir el sistema de asesoramiento como «un negocio», una valoración que atribuye directamente a su experiencia profesional. Sus acusaciones sobre la actuación de las ONG constituyen su testimonio y no acreditan por sí mismas que las organizaciones mencionadas estén induciendo a presentar testimonios falsos.