«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El partido también pretende revisar las concesiones de asilo otorgadas desde 2024

Farage promete suspender el asilo durante cinco años en Reino Unido y deportar a los solicitantes: «Queremos volver a ser un país normal»

Nigel Farage. Europa Press.

El líder de Reform UK, Nigel Farage, ha presentado uno de los planes migratorios más contundentes planteados hasta ahora en Reino Unido: suspender durante cinco años todo el sistema de asilo si llega al Gobierno y dejar sin efecto alrededor de 90.000 expedientes actualmente pendientes.

La propuesta supondría que durante una legislatura completa ninguna nueva solicitud de asilo sería aceptada para su tramitación. Los solicitantes cuyos expedientes quedasen anulados podrían ser deportados a sus países de origen o enviados a terceros países considerados seguros.

«Queremos volver a ser un país normal», afirmó Farage durante la presentación del plan en el sur de Inglaterra, defendiendo que Reino Unido debe recuperar la capacidad de detener y expulsar a quienes entren ilegalmente en su territorio.

Cierre de las vías legales de reasentamiento

El proyecto de Reform UK contempla además la eliminación de los actuales programas de reasentamiento y vías legales para refugiados, con la excepción de los mecanismos creados para los ucranianos que huyeron tras la invasión rusa de 2022.

El partido también pretende revisar las concesiones de asilo otorgadas desde 2024. Aquellos procedentes de países que el Ministerio del Interior considere ya seguros podrían perder su derecho a permanecer en Reino Unido. La medida afectaría igualmente a los tribunales y mecanismos administrativos encargados de resolver los procedimientos pendientes.

Aranceles y restricciones contra los países que rechacen deportados

Farage quiere acompañar las expulsiones de una política de presión contra los gobiernos extranjeros que se nieguen a aceptar el retorno de sus propios ciudadanos. Entre las medidas planteadas figuran restricciones de visados, aranceles comerciales e incluso limitaciones al acceso de aerolíneas extranjeras al espacio aéreo británico.

Reform UK considera que estas herramientas permitirían obligar a determinados países a colaborar con las deportaciones y evitar que la negativa de los gobiernos de origen bloquee las expulsiones.

Más de 85.000 solicitudes en un año

Reino Unido registró 85.891 solicitudes de asilo durante los doce meses terminados en junio de 2026, un 21% menos que durante el periodo anterior. Entre las principales nacionalidades de los solicitantes se encontraban ciudadanos de Pakistán, Eritrea, Irán, Sudán y Afganistán.

Farage sostiene que la situación constituye una emergencia de seguridad nacional y que el sistema actual no permite controlar de manera efectiva quién permanece en territorio británico.

Las organizaciones favorables a los refugiados han criticado el plan y advierten de que una suspensión generalizada podría provocar devoluciones hacia países donde determinadas personas corran riesgo de persecución. Reform UK, en cambio, defiende que la prioridad debe ser recuperar el control de las fronteras y garantizar la ejecución efectiva de las deportaciones.

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