
La desaparición de una niña de 11 años en el departamento francés de Gers y la posterior revelación de antecedentes judiciales relacionados con el principal sospechoso han generado indignación con respecto a la gestión de las denuncias por abusos sexuales contra menores en Francia.
Las autoridades francesas informaron esta semana del hallazgo de un cadáver en el marco de la investigación sobre la desaparición de Lyhanna, de 11 años, en las inmediaciones de Fleurence, una localidad situada en el suroeste del país. Según informa AFP se está llevando a cabo la identificación formal de los restos encontrados.
La menor fue vista por última vez cuando subía al vehículo de un hombre de 41 años, padre de dos hijos, que posteriormente fue detenido como principal sospechoso. Durante los interrogatorios, el individuo reconoció haber trasladado a la niña en su automóvil, aunque sostuvo que posteriormente la dejó en una piscina de la zona.
La investigación adquirió una dimensión nacional después de que la fiscal del caso, Clemence Meyer, confirmara la existencia de varias denuncias previas por presuntos delitos sexuales contra menores presentadas contra el sospechoso en los últimos años.
De acuerdo con la información facilitada por la Fiscalía, una primera denuncia fue registrada en diciembre de 2017 tras la acusación de que el hombre mantenía una relación con una menor de 17 años. El procedimiento fue archivado en 2018 después de que la joven manifestara haber consentido la relación.
Posteriormente, en enero de 2022, se presentó una denuncia por una presunta violación cometida en 2020 contra una menor de 15 años. El expediente fue remitido a la fiscalía competente, que acordó su archivo en 2024 por insuficiencia de pruebas.
Asimismo, en agosto de 2025, la madre de una menor nacida en 2014 denunció presuntas violaciones ocurridas entre septiembre de 2024 y mayo de 2025 en el domicilio del sospechoso. Aunque la fiscalía ordenó en enero la apertura de una investigación policial, el hombre no había sido interrogado cuando se produjo la desaparición de Lyhanna.
La sucesión de denuncias archivadas o pendientes de investigación ha provocado una fuerte reacción institucional y política. La portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, cuestionó públicamente los mecanismos de valoración de los testimonios de las víctimas y los procedimientos de investigación. Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Nunez, solicitó una revisión de la gestión de los expedientes, mientras que el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, calificó la situación como un posible reflejo de las deficiencias organizativas dentro del sistema judicial.
El caso continúa bajo investigación.