proyecto qantara med
Francia y Marruecos impulsan un cable eléctrico que evita España y altera el mapa energético europeo
Francia y Marruecos impulsan un cable eléctrico que evita España y altera el mapa energético europeo
Qantara Med.
Por LGI
17 de febrero de 2026

Francia y Marruecos analizan la creación de un cable submarino de interconexión eléctrica entre Nador y Marsella que conectaría directamente ambos países sin utilizar la red española, en un proyecto denominado Qantara Med que podría alterar el esquema energético tradicional entre África y Europa occidental.

París y Rabat exploran así una infraestructura que uniría el norte marroquí con la costa mediterránea francesa, configurando un nuevo eje energético en el sur de Europa. La iniciativa, según la información adelantada por The Objective y por Africa Intelligence, está siendo promovida por la compañía británica Xlinks después de que el Reino Unido rechazara su plan original.

La propuesta prevé tender un cable submarino desde la región de Nador hasta el entorno de Marsella con el objetivo de transportar electricidad generada a partir de fuentes renovables en Marruecos. Si finalmente se ejecuta, la conexión permitiría un enlace directo entre ambas orillas del Mediterráneo sin atravesar territorio peninsular, lo que supone un cambio relevante en el diseño actual de las interconexiones.

El movimiento se produce tras la negativa del Gobierno británico a respaldar el anterior proyecto de Xlinks, que contemplaba un cable de aproximadamente 3.800 kilómetros para unir Marruecos con el Reino Unido. El Ejecutivo encabezado por el primer ministro Keir Starmer decidió no apoyar una iniciativa valorada en torno a 29.000 millones de euros y optó por priorizar el refuerzo de la capacidad energética interna.

Tras ese rechazo, la empresa británica reorientó su estrategia hacia el continente europeo. En 2024 constituyó en Francia una filial específica, Elemental Power, destinada a impulsar el desarrollo del proyecto en suelo francés. Esta sociedad se encarga de los trabajos técnicos y administrativos necesarios para su eventual implantación.

El trazado situaría a Marsella como punto de entrada de la electricidad procedente de Marruecos. El puerto francés ha reforzado en los últimos años su peso como nodo logístico y energético en el Mediterráneo, y una conexión directa con el norte de África consolidaría ese posicionamiento como puerta de acceso al mercado europeo.

Por el momento no existe un calendario oficial ni se han divulgado detalles técnicos más allá del esquema general de la interconexión y de la estructura empresarial creada para gestionarla. El proyecto se encuentra en fase preliminar de desarrollo y pendiente de avances regulatorios.

Más allá de su viabilidad técnica, la iniciativa introduce una alteración significativa en el esquema tradicional de interconexión entre África y Europa occidental. La península ibérica ha sido históricamente uno de los pasos naturales por razones geográficas. Un enlace directo entre Marruecos y Francia reduciría la necesidad de tránsito por España y plantearía una alternativa que evita nodos intermedios del sistema europeo.

En la práctica, el cable permitiría integrar la electricidad marroquí en el mercado europeo sin utilizar la red española, lo que en el sector se define como un bypass técnico, es decir, un salto directo que prescinde de infraestructuras intermedias.

Para España, que mantiene desde hace años el debate sobre el refuerzo de las interconexiones con Francia a través de los Pirineos y que continúa limitada en su intercambio eléctrico con el resto del continente, el movimiento introduce un nuevo factor de presión sobre su posición en el mapa energético europeo. La cuestión de la llamada «isla energética» ha marcado durante años la política nacional en este ámbito.

En Andalucía, donde el Puerto de Algeciras ocupa un lugar estratégico en el Estrecho, cualquier reconfiguración de las rutas energéticas del sur de Europa se observa con atención. Aunque una interconexión eléctrica no sustituye al tráfico marítimo, forma parte de una competencia más amplia por atraer infraestructuras clave y definir los principales puntos de entrada de energía al continente.

En paralelo, Marruecos ha incrementado de manera sostenida su capacidad de generación solar y eólica en los últimos años, con la vista puesta tanto en el abastecimiento interno como en la exportación. Para varios países europeos, diversificar el origen de la electricidad renovable se ha convertido en una prioridad dentro de su estrategia energética.

El rechazo británico no ha paralizado ese planteamiento, sino que ha desplazado el foco hacia Francia. Si Qantara Med prospera, modificaría la ruta habitual de entrada de energía africana en Europa occidental y reforzaría el papel del sur francés como conexión directa con el continente vecino.

Aún en fase preliminar, el proyecto deja planteada una cuestión de fondo que trasciende lo técnico: quién controlará las principales puertas de entrada de la energía en Europa en las próximas décadas y qué papel ocuparán los actuales nodos estratégicos en ese nuevo escenario.

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