la fiscalía investiga al capitán del buque
Frontex destapa el negocio de las ONG: graba la entrega de inmigrantes ilegales entre traficantes y Sea Watch en alta mar
Frontex destapa el negocio de las ONG: graba la entrega de inmigrantes ilegales entre traficantes y Sea Watch en alta mar
Captura del vídeo en el que uno de los traficantes levanta el pulgar al capitán del Sea Watch 5.
Por Rebeca Crespo
17 de julio de 2026

Un traficante con pasamontañas y uniforme militar levanta el pulgar después de entregar a decenas de inmigrantes ilegales a las lanchas del Sea-Watch 5 en mitad del Mediterráneo. La escena, grabada el 11 de mayo por un avión de vigilancia de Frontex y revelada por una investigación de Le Figaro, ha llevado a la Fiscalía de Brindisi a investigar al capitán del buque de la ONG alemana por un presunto delito de favorecimiento de la inmigración ilegal.

Las imágenes fueron captadas por el Eagle 1, una aeronave de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas que vigilaba la ruta del Mediterráneo central. El vídeo muestra a varios hombres con el rostro cubierto y vestidos con indumentaria paramilitar mientras entregan a los inmigrantes a las embarcaciones de rescate desplegadas por el Sea-Watch 5.

Según la reconstrucción de Le Figaro, la lancha rápida había partido durante la madrugada desde la zona de Sabratha, al oeste de Trípoli, con alrededor de cincuenta inmigrantes y cinco presuntos traficantes a bordo. La embarcación disponía de dos potentes motores fueraborda y llevaba instalada una antena Starlink en la popa.

A las 8.04 horas, el avión de Frontex localizó al Sea-Watch 5 a algo más de 27 millas de la costa libia. El barco de la ONG había zarpado el 6 de mayo para realizar una nueva misión en el Mediterráneo y se encontraba dentro de la zona de búsqueda y rescate atribuida a Libia.

La lancha de los traficantes permanecía en alta mar con los motores al ralentí. No se había recibido ninguna llamada de socorro y el mar estaba prácticamente en calma. Desde el Sea-Watch 5 salieron entonces dos lanchas neumáticas semirrígidas, que se dirigieron hacia la embarcación.

Los inmigrantes, que ya llevaban puestos chalecos salvavidas, pasaron de la lancha de los traficantes a las embarcaciones de la ONG y posteriormente al Sea-Watch 5. Las imágenes muestran que la operación se desarrolló sin tensión aparente entre los hombres encapuchados y los integrantes del dispositivo de Sea-Watch.

La secuencia más reveladora se produce al terminar el trasbordo. Uno de los traficantes, con el rostro cubierto y vestido de verde oliva, despide con el pulgar levantado a la lancha de la ONG que acaba de recoger a los últimos inmigrantes. Acto seguido, la embarcación enciende sus motores y regresa a toda velocidad hacia la costa libia.

Los investigadores italianos tratan ahora de determinar si existió algún tipo de coordinación previa entre los traficantes y el Sea-Watch 5. Los responsables de las redes de inmigración ilegal pueden conocer la posición de los buques de las ONG mediante aplicaciones que reproducen la señal del Sistema de Identificación Automática —AIS—, pero la Fiscalía deberá aclarar si hubo contactos anteriores al encuentro.

Una fuente conocedora del caso citada en la investigación sostiene que las imágenes constituyen «una prueba irrefutable de que los traficantes entregan directamente a los inmigrantes». La ausencia de una llamada de auxilio, las buenas condiciones del mar y la espera de la lancha con los motores detenidos alimentan las sospechas sobre una cita organizada en alta mar.

Tras el desembarco, agentes de la Guardia Costera y de la Policía italiana subieron al Sea-Watch 5 y permanecieron durante varias horas en la embarcación. Las autoridades intervinieron documentos y equipos de navegación y trasladaron a dos miembros de la tripulación a dependencias policiales para interrogarlos.

La Fiscalía de Brindisi abrió después una investigación contra el capitán neerlandés Anne van Dam por un presunto delito de ayuda y favorecimiento de la inmigración ilegal. Las diligencias deberán determinar si el buque se limitó a efectuar un rescate o si participó en una operación previamente coordinada con los traficantes.

Sea-Watch respondió acusando al Gobierno italiano de tratar de «criminalizar» el trabajo de las organizaciones que operan en el Mediterráneo. La portavoz de la ONG, Giulia Messmer, aseguró que la tripulación estaba «indignada» por afrontar una investigación penal después del enfrentamiento con la patrullera libia.

Pese al procedimiento abierto, el Sea-Watch 5 ha continuado operando frente a las costas del norte de África. El pasado 12 de julio desembarcó a otros cincuenta inmigrantes en Marina di Carrara, en la región italiana de la Toscana.

Los desembarcos en Italia se han reducido a menos de la mitad respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, de las 15.245 llegadas registradas hasta el 14 de julio, más de 12.000 correspondían a embarcaciones que habían partido desde Libia.

Las ONG que operan en el Mediterráneo trasladaron a Italia a 3.063 inmigrantes entre enero y finales de junio. Esa cifra supone el 21,35% del total y duplica el peso porcentual de estas organizaciones respecto a años anteriores.

La investigación abierta en Brindisi vuelve a colocar bajo sospecha el papel de las ONG marítimas en la ruta libia. Las imágenes de Frontex obligan ahora a esclarecer si el encuentro del 11 de mayo fue una operación de salvamento o una entrega directa organizada por los traficantes para completar el traslado de inmigrantes ilegales hasta territorio europeo.

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