El Ministerio del Interior británico ha sido acusado de «echar leña al fuego» al plantear un incremento sustancial del número de solicitantes de asilo alojados en viviendas de ocupación múltiple (HMO) en Breckland, una zona de Norfolk que el pasado mes registró protestas y disturbios relacionados con este tipo de alojamientos.
Según publica Daily Mail, durante una reunión con concejales del condado de Norfolk, funcionarios del Gobierno reconocieron que pretenden disponer de 240 habitaciones en viviendas HMO para solicitantes de asilo en Breckland, frente a las 56 camas que se encuentran actualmente disponibles.
La ampliación supondría un incremento del 328,6% sobre la capacidad actual, aunque las cifras difundidas sobre el proyecto también han sido descritas políticamente como un aumento del 428% al comparar las nuevas plazas con las existentes.
El distrito administrativo de Breckland incluye Thetford, localidad que a comienzos de agosto fue escenario de varias noches consecutivas de protestas contra el alojamiento de solicitantes de asilo. En algunos episodios, residentes de los establecimientos fueron escoltados por agentes de la Policía para garantizar su seguridad.
La situación se produce además cerca de la base aérea de Barnham, y convertida durante los últimos meses en uno de los principales focos de oposición a los planes del Gobierno para utilizar las instalaciones con fines de alojamiento.
Las autoridades británicas contemplan alojar al menos a 1.250 solicitantes de asilo en la antigua instalación militar, una propuesta que ha provocado movilizaciones y protestas en la zona.
Scott Hussey, concejal de Reform UK en el Consejo del Condado de Norfolk y en el Consejo del Distrito de Breckland, calificó los planes de recurrir a viviendas HMO como un «doble golpe» para el territorio. «No contentos con intentar convertir la base aérea de Barnham en un supercampamento casi permanente para inmigrantes ilegales, el Ministerio del Interior ahora admite que apenas han comenzado con su programa de alojamiento de inmigrantes en viviendas», afirmó.
Los planes han provocado nuevas críticas políticas por parte de representantes locales, que cuestionan la capacidad de la zona para absorber un aumento de estas características.
El debate se enmarca en la política del Gobierno británico para gestionar el alojamiento de inmigrantes que solicitan protección internacional mientras se tramitan sus expedientes. El recurso a hoteles, antiguas instalaciones militares y viviendas HMO se ha convertido en uno de los principales asuntos de controversia en distintas localidades del Reino Unido.