
La escritora británica J.K. Rowling ha vuelto a levantar la voz en defensa de los derechos de las mujeres. Esta vez, su blanco ha sido la reconocida cadena de tiendas Marks & Spencer (M&S), acusada de ignorar la reciente sentencia del Tribunal Supremo británico que ampara el derecho a mantener espacios exclusivamente femeninos.
La polémica estalló cuando se conoció que un empleado trans, nacido varón, ofreció su ayuda a una adolescente en la sección de sujetadores de una tienda M&S, generando la indignación de la madre de la menor, que calificó la escena como «completamente inapropiada«.
Rowling reaccionó con contundencia en su cuenta de X: «Es hora de que las mujeres voten con la cartera. Si tiendas como M&S siguen ignorando el fallo del Supremo sobre espacios sólo para mujeres, priorizando los deseos de hombres que quieren desnudarse cerca o ayudar a probar sujetadores a niñas adolescentes, un boicot es lo apropiado».
Pese a la controversia, M&S no ha confirmado si cambiará sus normas internas, ni si impedirá que empleados varones —aunque se identifiquen como mujeres— trabajen en áreas sensibles como los vestidores o la sección de ropa interior femenina.
J.K. Rowling se ha convertido en uno de los símbolos globales de resistencia al dogma de género. Su defensa de la realidad biológica y su apoyo a los derechos de las mujeres le han costado años de linchamientos mediáticos, amenazas y boicots, especialmente desde sectores radicales vinculados al movimiento trans.
Recientemente, fue blanco de nuevas campañas de odio por su participación en una serie televisiva basada en Harry Potter. Sin embargo, su compromiso no ha retrocedido ni un paso.