«Lamentable alocución de Emmanuel Macron. Este poder cobarde y desorientado no tiene ya nada que decir a los franceses, nada que proponerles. Ni siquiera tiene ya la fuerza de protegerlos». Esta ha sido la reacción de Jordan Bardella, líder de Agrupación Nacional, tras la declaración institucional de Emmanuel Macron ante la violencia de las hordas del «islamoizquierdismo».
Antes, Bardella había afirmado que esperaba que Macron pidiera perdón «y se largue»: «Llevamos décadas la pérdida de autoridad, el desarme moral y material de nuestras fuerzas de seguridad interior. Ahora hay que despertar y tomar las decisiones políticas correctas». «Agrupación Nacional recorre los comisarías para verificar si los policías están bien. La extrema izquierda recorre los comisarías para verificar si los alborotadores que han lanzado morteros contra los policías están bien. Va a ser necesario elegir bando», añadió, antes de agregar que su «prioridad» será «restablecer el orden y la seguridad».
Asimismo, ha afirmado en una entrevista en Cnews que «es necesario disolver todas las organizaciones de ultraizquierda que utilizan la violencia para crear el caos y sembrar el terror en nuestro país». «También es necesario incluir a las milicias ‘antifa’ en la lista de organizaciones terroristas»
Cabe señalar que Macron ha rechazado la dimisión presentada por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, y le ha reclamado que despliegue «lo antes posible» lo que ha descrito como «nuevas modalidades de actuación» contra «los alborotadores».
El Elíseo ha explicado que Macron ha rechazado la dimisión de Nuñez debido a «la necesidad de «un mando continuo de las fuerzas del orden en el contexto actual», si bien ha insistido en la necesidad de «transparencia» ante los «fallos en la previsión y la información de Inteligencia».
El propio Nuñez ha confirmado durante la jornada que presentó su dimisión al mandatario. «Soy responsable de todo lo que está pasando sobre el terreno», ha destacado en una entrevista concedida a la emisora francesa France Inter, en la que ha lamentado los saqueos registrados en varias ciudades durante la jornada del sábado. Las protestas se han saldado con casi 2.400 detenidos y más de 500 agentes heridos.