
Un grupo de activistas ha rendido homenaje a la menor asesinada por una argelina bajo orden de expulsión, Lola, coincidiendo con el inicio del juicio en París.
Tres años después del crimen que conmocionó a Francia, la memoria de la pequeña Lola Daviet volvió a ocupar un lugar central este viernes, cuando el Tribunal de lo Penal de París abrió las sesiones contra Dahbia B., acusada de violación, asesinato y actos de tortura. La acusada, de 27 años y de nacionalidad argelina, se encontraba bajo una orden de alejamiento temporal (OQTF) en el momento de los hechos.
Durante la mañana, ciudadanos y asociaciones acudieron a distintos puntos de la capital francesa para recordar a la menor de 12 años, hija del conserje de un edificio del distrito 19 de París, donde se desarrollaron los hechos el 14 de octubre de 2022. Los asistentes depositaron flores y encendieron velas en su memoria, en un ambiente de silencio y recogimiento.
El caso, que conmocionó al país, comenzó cuando la acusada fue vista en las cámaras de seguridad acompañando a la niña hacia el apartamento que entonces ocupaba. Poco después, la menor fue hallada sin vida dentro de un baúl abandonado en el mismo edificio. Según la investigación, la víctima habría sido agredida y asfixiada antes de que la acusada tratara de huir del lugar.
Los expertos que han evaluado a Dahbia B. determinaron que no sufre ninguna patología psiquiátrica grave, por lo que será juzgada plenamente responsable de sus actos. De ser hallada culpable, podría enfrentarse a la pena de cadena perpetua.
El proceso judicial, que se prolongará durante seis días, busca esclarecer el móvil del crimen y ofrecer respuestas a la familia de la víctima, que desde el primer momento ha pedido respeto y discreción. «Cualquier uso del nombre o la imagen de nuestra hija con fines ajenos al recuerdo y la justicia nos resulta insoportable», ha expresado en repetidas ocasiones la madre de Lola, Delphine Daviet, a través de sus representantes legales.