
El Ayuntamiento de Hanóver ha decidido destinar 11.000 euros de dinero público a la distribución de las llamadas «cajas de libros queer» en más de 40 guarderías municipales, con el objetivo explícito de introducir a niños de corta edad en contenidos relacionados con la ideología de género y la llamada «diversidad sexual».
La iniciativa ha sido impulsada por el comisionado municipal para diversidad sexual y de género, Maximilian Horn, en colaboración con un grupo interno de empleados con agenda activista. Cada guardería recibirá una caja valorada en unos 270 euros, compuesta por 14 libros seleccionados para visibilizar lo que el consistorio denomina «realidades de vida queer», incluyendo modelos familiares alternativos, identidades de género no normativas y relaciones homosexuales.
Según el propio Ayuntamiento, el proyecto busca mostrar desde edades tempranas «constelaciones familiares distintas al modelo tradicional de padre, madre e hijos», así como diferentes expresiones corporales y de identidad.
Entre los títulos incluidos figuran libros dirigidos a niños de cuatro años que abordan de forma directa cuestiones de identidad de género y orientación sexual.
Uno de ellos, Teddy Tilly, narra la historia de un oso llamado Thomas que «preferiría ser una niña» y decide cambiar su nombre a Tilly. El editor presenta la obra como una historia sobre «el coraje de ser diferente», destinada a fomentar la aceptación y la llamada «diversidad».
Otro título, Julian is a Mermaid, relata la historia de un niño fascinado por las sirenas que se disfraza de forma extravagante y acaba asistiendo a una boda lésbica. También se incluye A Day in the Life of Marlon Bundo, donde dos conejos machos desean casarse, pero son impedidos por una caricatura política que recuerda al exvicepresidente estadounidense Mike Pence, hasta que un nuevo liderazgo permite la unión, oficiada por un gato lesbiano.
La iniciativa ha provocado una fuerte reacción política y social. Desde Alternativa para Alemania (AfD) han calificado el proyecto de escándalo ideológico y ejemplo de adoctrinamiento woke en la primera infancia.
La diputada regional de AfD en Baja Sajonia y portavoz de política familiar, Vanessa Behrendt, ha anunciado que examinará uno por uno los libros incluidos y exigirá explicaciones formales al Gobierno regional.
«Una cosa es explicar a adolescentes que existen diferentes opciones de vida. Otra muy distinta es exponer a niños en edad preescolar a contenidos que los desbordan y confunden, y hacerlo además a espaldas de los padres», denunció.
Behrendt subrayó que este tipo de cuestiones deben ser competencia exclusiva de las familias: «Ningún niño pequeño necesita ‘cajas de libros queer’. Las guarderías tienen problemas reales que resolver y no son el lugar para experimentos ideológicos».
El consistorio, gobernado por Los Verdes, defiende el programa y asegura que no existe «sexualización», sino promoción de la aceptación. El alcalde de Hanóver, Belit Onay, ha respaldado públicamente la medida como parte de las políticas inclusivas de la ciudad.
Desde el Ayuntamiento reconocen, además, que desde 2018 todos los directores de guarderías y desde 2020 los equipos educativos han recibido formación específica en cuestiones LGTBIQ, identidad de género y diversidad sexual, de modo que estos contenidos llevan años «plenamente integrados» en las guarderías municipales.