
Una posible intrusión ilegal o hackeo en los servidores principales del Gran Oriente de Francia, la principal logia masónica del país, ha sacado a la luz cientos de archivos internos y financieros con datos personales de algunos miembros de la organización, que ya ha denunciado los hechos.
Se trataría de al menos 737 archivos con 9.069 páginas expuestas al dominio público, según el sitio especializado French Breaches. Los documentos abarcarían principalmente el periodo comprendido entre 2017–2026.
Los archivos que han quedado expuestos incluyen comunicados, discursos, circulares, documentos conventuales, actas y registros del Consejo del Orden; también presupuestos, cuentas anuales, informes de auditores y resúmenes financieros de circulación interna.
Se identificó asimismo un cuadro nominal fechado el 2 de septiembre de 2024, vinculado a una logia de Angulema, con nombres, correos electrónicos personales y teléfonos de varias decenas de personas.
El Gran Oriente galo ha confirmado que circulan documentos atribuidos a la organización, pero precisa que sus sistemas de información centrales, protegidos con doble autenticación, no habrían sido comprometidos.
La filtración fue reivindicada por los grupos Akatsuki Cyber Team y LunarisSec. Los supuestos autores la presentan como un “aviso” a la francmasonería y aluden a supuestos «incidentes relacionados con el islam», críticas al salafismo y agravios religiosos.
La francmasonería se presenta como una institución filantrópica, filosófica y progresista, cuyo fin es “la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad”. Considera la ley francesa de separación de Iglesia y Estado de 1905 un pilar esencial, y rechaza cualquier injerencia religiosa en los asuntos del Estado.