las obliga a incorporar un 2% de combustible «sostenible» en su mezcla de carburantes
La industria aérea se rebela contra Bruselas por la imposición de carburantes «verdes»: «No hay producción y no tiene ningún sentido»
La industria aérea se rebela contra Bruselas por la imposición de carburantes «verdes»: «No hay producción y no tiene ningún sentido»
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, subiendo a un avión.
Por LGI
16 de julio de 2025

La industria del transporte aéreo ha lanzado una dura crítica a los objetivos climáticos impuestos por Bruselas, denunciando que son imposibles de cumplir y carecen de toda lógica. La Unión Europea (UE), en su cruzada ideológica contra las emisiones, obliga a las aerolíneas a aumentar de forma progresiva el uso de combustibles llamados «sostenibles» pese a que la producción de estos carburantes es insuficiente y su coste, disparado.

El director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Willie Walsh, ha exigido este miércoles en Singapur que la Comisión Europea reconsidere sus planes verdes para el sector. «He criticado los objetivos de la UE porque no creo que se alcancen», ha declarado a la prensa. «Me cuesta imaginar cómo tendremos suficiente combustible de aviación sostenible disponible para cumplir el objetivo a corto plazo», ha argumentado.

Las normas impuestas por la UE obligan ya este mismo año a las aerolíneas a incorporar un 2% de SAF —siglas de «combustible de aviación sostenible»— en su mezcla de carburantes. Esa cuota subirá al 6% en 2030 y se multiplicará hasta el 70% en 2050.

Pero la realidad de la producción desmiente las expectativas de Bruselas. Un estudio del grupo Airlines for Europe, que representa a 17 compañías, calcula que en 2030 la producción de SAF estará aún un 30% por debajo de los niveles necesarios para cumplir las metas.

«La idea de que estemos estableciendo objetivos cuando no vemos producción de combustible sostenible carece de todo sentido», ha denunciado Walsh. Según ha explicado, Bruselas ni siquiera ha tenido en cuenta la capacidad actual y futura de las plantas productoras antes de fijar las cuotas.

El responsable de IATA también ha criticado el absurdo de que las aerolíneas europeas tengan que importar SAF desde fuera de la UE para cumplir con las exigencias comunitarias, lo que genera una huella de carbono adicional por el transporte.

Las palabras de Walsh ponen de relieve la desconexión entre la ideología climática impuesta por la Comisión y la realidad de los sectores productivos, a los que ya están asfixiando los costes y la falta de alternativas viables.

Noticias de España