La iniciativa Save Europe Act, creada con el objetivo de poner fin a la inmigración masiva e iniciar un proceso de remigración, supera las 500.000 firmas. La fundadora de esta campaña, Eva Vlaardingerbroek, anunció hoy mismo este hito a través de sus redes sociales con un mensaje en el que celebraba haber alcanzado el medio millón de apoyos y agradecía el respaldo masivo de los ciudadanos europeos.
Se trata de la primera Iniciativa Ciudadana Europea de carácter patriótico, diseñada para reunir un millón de firmas y obligar así a la Comisión Europea a reunirse con sus impulsores y debatir formalmente sus propuestas. Con las 500.000 firmas ya superadas, la iniciativa se encuentra a mitad de camino del umbral legal necesario para activar este mecanismo de presión directa sobre Bruselas.
Save Europe Act busca exigir un cese total e inmediato de la inmigración no europea, tanto legal como ilegal, junto con la puesta en marcha de un sistema continental de remigración. Sus promotores defienden también el refuerzo efectivo de las fronteras exteriores, la recuperación de la soberanía nacional en materia migratoria y la protección de la identidad etnocultural de los pueblos europeos nativos. Además, la iniciativa plantea eliminar los incentivos sociales y de bienestar que actúan como factores de atracción para la inmigración masiva, con el fin de reducir la presión sobre los sistemas públicos y los contribuyentes europeos.
La campaña fue presentada públicamente a finales de mayo durante la Cumbre de Remigración celebrada en Oporto, Portugal, y desde entonces ha experimentado un rápido crecimiento en el respaldo ciudadano. Entre sus apoyos destacados figuran figuras como Viktor Orbán, Santiago Abascal y otros líderes soberanistas europeos que han respaldado públicamente el proyecto. Según los datos actualizados en la plataforma oficial, el contador supera ya las 500.168 firmas recogidas hasta el momento, con una participación especialmente significativa procedente de países como Países Bajos, Alemania e Italia.
Los organizadores consideran que este nivel de apoyo demuestra una demanda clara por parte de los europeos para que las instituciones comunitarias abandonen las políticas de migración masiva y aborden de manera estructural la remigración como respuesta al actual desafío demográfico y cultural.
Con el objetivo del millón de firmas aún por alcanzar, la campaña permanece abierta y sus impulsores continúan animando a los ciudadanos a sumarse a través de la web oficial para reforzar esta presión ciudadana sobre Bruselas. El movimiento se presenta como una vía legal y pacífica para que los europeos recuperen el control sobre su futuro y exijan que las instituciones prioricen la preservación de Europa para los europeos.