Un ciudadano chino de 44 años ha sido condenado a 14 años de prisión por una serie de violaciones cometidas entre 2020 y 2024 en distintas ciudades de Alemania. El Tribunal Regional de Frankfurt lo declaró culpable de intento de asesinato, violación agravada, lesiones graves, distribución de material violento y tráfico ilegal de narcóticos y medicamentos, en un caso que ha generado conmoción por la magnitud y brutalidad de los hechos.
Según la sentencia, el acusado drogaba a mujeres de entre 18 y 33 años antes de agredirlas sexualmente. Muchas de ellas no supieron que habían sido violadas hasta que la Policía las localizó meses después, ya que permanecían sedadas durante los ataques. Las agresiones se produjeron en ciudades como Frankfurt, Núremberg, Mannheim y Göttingen.
El tribunal también ordenó su internamiento preventivo tras cumplir la condena, al considerar que representa un grave riesgo de reincidencia. Además, deberá indemnizar con cantidades de cinco cifras a cada una de las víctimas.
Durante el juicio se analizaron una veintena de delitos. El condenado filmaba las agresiones y compartía los vídeos en grupos de Telegram donde era apodado el «maestro» por otros usuarios. En esos chats intercambiaba fantasías de violación y consejos con otros hombres.
Entre los episodios más graves, el tribunal acreditó que violó a una compañera de trabajo en mitad de una retransmisión en directo y que agredió a una inquilina junto a un bebé de 11 meses. En varios casos utilizó somníferos en dosis que pudieron causar la muerte, lo que motivó la condena por intento de asesinato. En ocasiones abandonaba a las víctimas inconscientes en sus domicilios.
Los investigadores incautaron discos duros con más de 176.000 vídeos e imágenes sexuales, entre ellas material extremadamente sensible. El juez describió al acusado como una personalidad narcisista con total falta de empatía, señalando que las víctimas han sufrido consecuencias psicológicas devastadoras, incluyendo pensamientos suicidas y cambios drásticos de vida.