Libertad de expresión en Reino Unido
La justicia británica anula una condena a un hombre que quemó un Corán en Londres
La justicia británica anula una condena a un hombre que quemó un Corán en Londres
Hamit Coskun. Europa Press.
Por LGI
12 de octubre de 2025

El Tribunal de Southwark (Londres) ha revocado este viernes la condena impuesta a Hamit Coskun, un ciudadano kurdo-armenio de 51 años, que había sido declarado culpable en junio por «delito agravado por motivos religiosos» tras quemar un ejemplar del Corán frente al consulado de Turquía en la capital británica.

La decisión fue celebrada por organizaciones defensoras de la libertad de expresión, entre ellas la National Secular Society (NSS) y la Free Speech Union (FSU), que denunciaron que Coskun había sido «perseguido por blasfemia», una figura abolida en Reino Unido desde 2008.

«Aunque quemar un Corán puede resultar profundamente ofensivo para muchos musulmanes, el Derecho penal no está diseñado para proteger a nadie de sentirse ofendido», recordó el juez Joel Bennathan, quien añadió que «la libertad de expresión, si es un derecho digno de ese nombre, debe incluir la posibilidad de ofender, escandalizar o perturbar«.

Coskun, nacido en Turquía y ateo declarado, había prendido fuego al libro sagrado del islam el pasado febrero mientras gritaba consignas contra el islamismo radical. Tras su detención, fue condenado a pagar una multa por «alteración del orden público con agravante religioso».

El tribunal ha anulado la condena y devuelto a Coskun su plena libertad. En declaraciones posteriores, el activista señaló que su acción buscaba «advertir a la sociedad británica sobre los peligros del extremismo islámico«.

«Vine a Inglaterra tras sufrir persecución en Turquía, buscando un país donde pudiera hablar libremente sobre el islam radical. Esta sentencia me reafirma en que aún existe un espacio para la verdad y la libertad», declaró Coskun.

El fallo ha sido interpretado como una victoria simbólica contra la autocensura y el miedo al islamismo, en un contexto de creciente presión sobre la libertad de expresión en Europa. La sentencia, además, fue respaldada por miembros del Partido Conservador, que recordaron que «proteger la libertad de palabra implica defender incluso aquello que ofende«.

Mientras sectores islamistas exigían endurecer las leyes para prohibir «actos de odio religioso», juristas británicos y defensores civiles subrayaron que el Reino Unido no debe retroceder hacia el delito de blasfemia, abolido hace más de una década. La absolución de Coskun marca un precedente claro.

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