
Los primeros manifestantes condenados por las protestas registradas tras la muerte de Henry Nowak han ingresado en prisión en Reino Unido. Connor Bishop, de 24 años, y Leon O’Leary, de 41, han sido sentenciados a penas de cárcel por su participación en una protesta multitudinaria celebrada el pasado martes, en la que cerca de un millar de personas se concentraron contra la actuación policial después de que se difundiera un vídeo del arresto de Nowak.
La protesta se produjo después de que salieran a la luz unas imágenes en las que se veía a Nowak detenido por agentes pese a haber repetido en varias ocasiones que había sido apuñalado y que necesitaba una ambulancia. El caso provocó una fuerte reacción pública en Southampton y derivó en disturbios contra la policía.
El origen de la tensión estuvo en el asesinato de Nowak. Vickrum Digwa, de 23 años y de religión sij, fue declarado culpable de su muerte y condenado la semana pasada a cadena perpetua.
Durante la manifestación, según la acusación, los participantes gritaron insultos y lanzaron proyectiles contra los agentes. Al menos 11 policías resultaron heridos durante los incidentes. Hasta ahora, 21 personas han sido acusadas por los disturbios.
Bishop, vecino de Southampton, arrojó un cono de tráfico amarillo contra los agentes. Se le ha declarado culpable de desórdenes violentos y ha sido condenado a dos años y ocho meses de prisión.
O’Leary, natural de Basingstoke, en Hampshire, lanzó una granada de humo y adoptó una actitud agresiva en el momento de su arresto. Se le ha declarado culpable de alteración del orden público, obstrucción y resistencia a la autoridad, así como de posesión de una espada samurái. Ha sido condenado a tres años y un mes de prisión.
Un tercer hombre, Jordan Hambleton, de 19 años y también de Southampton, ha admitido haber participado en un altercado violento. Su sentencia se conocerá en una fecha posterior. A diferencia de los otros dos condenados, Hambleton no tenía antecedentes penales.