La madre recurrirá la decisión de la Fiscalía de Toulouse
La justicia francesa archiva la denuncia contra un cuidador marroquí acusado de violar a una joven tetrapléjica de 23 años
La justicia francesa archiva la denuncia contra un cuidador marroquí acusado de violar a una joven tetrapléjica de 23 años
Mayline y su madre. Redes Sociales.
Por LGI
8 de septiembre de 2026

La Fiscalía de Toulouse ha archivado la denuncia por violación presentada contra un cuidador marroquí de 40 años acusado de agredir sexualmente a una joven tetrapléjica de 23 años en un centro especializado para personas con discapacidad situado en Ramonville-Saint-Agne, cerca de Toulouse.

La decisión ha provocado la indignación de Nathalie Muet, madre de la joven, que considera «incomprensible» el archivo y ha anunciado que continuará su batalla judicial para intentar reabrir el procedimiento.

Su hija, Mayline, presenta una grave discapacidad, utiliza silla de ruedas y tiene importantes dificultades para comunicarse verbalmente. La madre sostiene que sufrió tocamientos sexuales reiterados y una posible violación mientras permanecía atendida en un establecimiento de la Association pour la Sauvegarde des Enfants Invalides (ASEI).

La denuncia fue presentada en julio de 2025. El pasado 1 de agosto de 2026, tras más de un año de actuaciones, la Fiscalía comunicó a la familia que archivaba el caso al considerar que los hechos denunciados no estaban suficientemente acreditados para continuar la persecución penal.

El examen era «compatible» con una penetración anal

Uno de los principales argumentos de la familia para cuestionar el archivo es el contenido del informe médico-forense realizado a Mayline. El documento no detectó lesiones traumáticas en la zona genital y anal, pero también dejó constancia de que el examen genital no pudo completarse debido a las limitaciones físicas de la joven y que no fue posible visualizar el himen.

El perito añadió, sin embargo, que la exploración realizada era «compatible con actos de penetración anal» en los términos relatados por la madre. Para Nathalie Muet, esta conclusión debería justificar nuevas investigaciones.

«Todavía quedan pruebas por buscar y educadores que quizá no lo hayan contado todo», ha señalado. La madre reprocha especialmente que la Fiscalía haya cerrado el procedimiento cuando parte del examen médico ni siquiera pudo realizarse por completo.

«Gritaba y no quería volver al centro»

La familia comenzó a sospechar después de que una cuidadora alertara a Nathalie de la aparición de restos de sangre en el pañal de su hija.

Posteriormente, el propio centro informó a las familias sobre presuntas agresiones sexuales atribuidas a uno de sus trabajadores. La madre comenzó entonces a intentar comunicarse con Mayline, pese a las severas dificultades de lenguaje que padece como consecuencia de lesiones cerebrales sufridas desde su nacimiento prematuro.

Según Nathalie, la reacción de su hija fue inmediata. «Gritaba y no quería volver a ese centro», relató a la prensa francesa. Mayline se comunica mediante palabras aisladas y pictogramas. Investigadores, psicólogos y especialistas trataron de reconstruir a través de esos mecanismos lo que podía haber ocurrido.

Su madre asegura que, mediante esas conversaciones, obtuvo suficientes elementos para convencerse de que su hija había sufrido agresiones sexuales reiteradas.

Otras dos jóvenes discapacitadas denunciaron hechos similares

Mayline no era la única residente relacionada con la investigación. El cuidador marroquí había sido investigado judicialmente por acusaciones similares que afectaban a tres jóvenes atendidas por la misma entidad, según La Dépêche du Midi.

En los otros dos expedientes, al igual que en el de Mayline, la Fiscalía de Toulouse terminó considerando que los hechos no estaban suficientemente constituidos para continuar el procedimiento.

El hombre fue despedido de su puesto y permaneció durante un periodo en prisión preventiva, antes de quedar en libertad a finales de 2025. El acusado niega las acusaciones de violación. La existencia de varias denunciantes es precisamente otro de los elementos que la familia de Mayline considera que debería haber llevado a la Justicia francesa a profundizar en las investigaciones.

La madre prepara nuevas acciones judiciales

Nathalie Muet no da el caso por cerrado. Junto con su abogado, Guy Debuisson, estudia ahora las distintas vías legales disponibles para impugnar la decisión de la Fiscalía y conseguir que los hechos sean nuevamente examinados.

La madre sostiene que todavía existen testigos potenciales, trabajadores del centro y elementos médicos que podrían aportar nueva información. Mayline abandonó el establecimiento de la ASEI en 2025 y actualmente recibe atención en otro centro especializado situado en Gratentour.

El caso ha provocado especial conmoción por la extrema vulnerabilidad de las presuntas víctimas, jóvenes con discapacidades graves que dependen precisamente de sus cuidadores para realizar buena parte de sus actividades cotidianas y que, en algunos casos, tienen enormes dificultades para explicar lo sucedido.

La decisión de la Fiscalía no equivale a declarar que las agresiones no ocurrieron, sino a concluir que los elementos reunidos durante la investigación no permiten, por el momento, considerar suficientemente acreditados los delitos denunciados.

Para la madre de Mayline, esa explicación no basta. Ahora promete continuar recurriendo para que la Justicia francesa vuelva a examinar un caso que considera lejos de estar esclarecido.

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