«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Los médicos diagnostican alrededor de cinco nuevos casos diarios

Ceuta se queda sin ivermectina oral después de registrar cerca de 1.000 casos de sarna desde la invasión

Inmigrantes ilegales en la playa del Trampolín, Ceuta. Europa Press

La crisis sanitaria provocada por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta continúa agravándose más de un mes después del asalto fronterizo. Las Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta se han quedado sin ivermectina oral, uno de los principales tratamientos utilizados para combatir la sarna en brotes colectivos, mientras fuentes médicas calculan que desde finales de julio se han detectado cerca de un millar de casos.

Los facultativos están diagnosticando actualmente alrededor de cinco nuevos casos diarios, según fuentes sanitarias consultadas por The Objective. A falta de una estadística oficial consolidada, los profesionales estiman que el número acumulado desde el inicio de la crisis migratoria se aproxima ya a los 1.000 contagios.

Las últimas dosis disponibles de ivermectina oral en Urgencias habrían sido administradas durante el pasado fin de semana. La falta del medicamento complica especialmente el tratamiento en una ciudad donde miles de inmigrantes han permanecido hacinados, viviendo a la intemperie o alojados en instalaciones provisionales, circunstancias que favorecen la propagación de una enfermedad altamente contagiosa por contacto estrecho.

Sin el tratamiento más adecuado para los brotes colectivos

La ivermectina oral se administra mediante comprimidos y constituye una de las alternativas utilizadas en casos graves de sarna y situaciones en las que existe transmisión colectiva. Su principal ventaja en el contexto de Ceuta es precisamente la facilidad de administración frente a otros tratamientos que requieren unas condiciones de higiene difíciles de garantizar en asentamientos improvisados.

Ante el agotamiento de las existencias, la alternativa disponible es la permetrina tópica al 5%, una crema que debe aplicarse sobre prácticamente toda la superficie corporal. El problema es que para que el tratamiento resulte eficaz debe acompañarse de otras medidas: lavar ropa, sábanas y toallas a unos 60 grados y aislar durante varios días determinados objetos que no puedan ser lavados.

Un protocolo difícilmente aplicable entre personas que duermen en la calle o permanecen hacinadas en asentamientos sin acceso permanente a agua caliente, lavanderías o ropa de cama limpia. Fuentes médicas señalan precisamente que estas condiciones convierten la ivermectina oral en una opción especialmente adecuada para la situación que atraviesa actualmente Ceuta.

Miles de personas continúan sin registrar

La expansión de la sarna se suma a otro de los grandes problemas sanitarios provocados por la entrada masiva: el Gobierno todavía desconoce con exactitud cuántos inmigrantes permanecen en la ciudad y una parte de ellos continúa sin estar registrada.

Esta falta de identificación está dificultando también la campaña extraordinaria de vacunación acordada por Sanidad. El Ministerio y las comunidades autónomas aprobaron el pasado 24 de agosto el envío a Ceuta de 45.000 vacunas: 15.000 dosis de la triple vírica, 10.000 contra difteria y tétanos, otras 10.000 frente a la varicela y 10.000 contra la poliomielitis.

Sin embargo, más de dos semanas después, fuentes sanitarias calculan que apenas alrededor de un millar de personas han sido vacunadas, principalmente menores. El problema vuelve a ser el mismo: para entrar en el dispositivo de vacunación es necesario estar identificado y registrado.

«Hay miles de personas, muchos menores, en la calle sin registrar. Y si no están registrados, ¿cómo se van a vacunar?», advierten los profesionales sanitarios.

Esta circunstancia dificulta además la estrategia de vacunación en anillo planteada por el Ministerio de Sanidad, que consiste en inmunizar a los contactos de una persona cuando se detecta un determinado caso.

Más de 10.700 asistencias sanitarias en un mes

Los propios datos oficiales muestran la enorme presión que está soportando el sistema sanitario ceutí. Según el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), entre el 31 de julio y el 31 de agosto se realizaron 10.725 asistencias sanitarias a inmigrantes, lo que supone una media de aproximadamente 335 atenciones diarias.

El 60% se produjo en dispositivos de Atención Primaria y el 40% restante en las Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta. A esa presión asistencial se suma ahora el agotamiento de uno de los medicamentos utilizados para frenar la sarna.

La enfermedad está provocada por un ácaro y, sin un tratamiento adecuado, no desaparece espontáneamente. El parásito continúa reproduciéndose y la persona afectada puede seguir transmitiéndolo a quienes mantienen un contacto físico estrecho con ella.

Médicos alertan también de intoxicaciones en menores

Los problemas sanitarios no terminan con las enfermedades infecciosas. Fuentes médicas aseguran que durante los últimos días han comenzado a atender en Urgencias casos frecuentes de intoxicaciones por cocaína, metanfetamina, alcohol y hachís, algunos de ellos en menores de edad.

«Hace unos días esto no se veía. Ahora están llegando casos diarios, incluso en menores», aseguran los sanitarios consultados. Los profesionales describen una situación de enorme agotamiento físico y psicológico entre el personal del hospital después de más de un mes soportando una presión extraordinaria.

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