
La justicia francesa ha emitido una orden de detención contra el teólogo islámico Tariq Ramadan, al que el Tribunal Criminal de París juzgará en rebeldía por la supuesta violación de tres mujeres después de que el acusado no se presentara al proceso al que estaba convocado.
La decisión se tomó tras conocerse el peritaje médico encargado por el tribunal, solicitado el mismo lunes en que debía comenzar el juicio, con el objetivo de evaluar el estado de salud del predicador suizo de 63 años.
Ramadan había sido hospitalizado en Ginebra el pasado sábado. Sus abogados alegaron un empeoramiento de su esclerosis múltiple, enfermedad que —según la defensa— le impedía desplazarse y comparecer ante los jueces franceses.
Sin embargo, los expertos médicos designados por el Tribunal Criminal de París concluyeron que la dolencia «se mantiene estable» y que no existe ningún indicio de deterioro reciente que justifique su ausencia ante la justicia.
El propio médico del predicador envió un informe a través de su defensa en el que indicaba que Ramadan había abandonado el hospital el jueves, aunque había quedado «vaciado de su energía vital». En ese documento proponía un periodo de descanso de entre siete y diez días antes de su comparecencia judicial.
La Fiscalía francesa rechazó esa posibilidad y pidió que el acusado fuera juzgado en rebeldía, al considerar que aplazar el proceso resultaba «inaceptable» y que la actitud de Ramadan evidenciaba su voluntad de evitar el juicio.
Durante la instrucción, Ramadan negó haber violado entre 2009 y 2016 a las tres denunciantes, que describieron relaciones sexuales brutales. El predicador terminó reconociendo posteriormente los encuentros, aunque sostuvo que fueron consentidos.
El teólogo ya fue condenado en Suiza a tres años de prisión, dos de ellos firmes, por hechos similares. En Francia se enfrenta ahora a una pena de hasta 20 años de cárcel por violaciones agravadas con violencia, una de ellas presuntamente cometida contra una persona vulnerable.